Los que contamos esta historia comenzamos siendo un grupo de trabajadores de la Empresa Arhehpez S.A, una fábrica de procesamiento de pescado, quienes luego dieron vida a una propuesta superadora: la Cooperativa Nuevo Arhehpez. Y ésta es nuestra historia…
Todo comenzó con un reclamo laboral de los 120 trabajadores de planta, el cual consistía en la necesidad de regularizar el pago de las cargas
sociales y ART que el dueño de la empresa no pagaba. Fue entonces que iniciamos una huelga. Íbamos a la fábrica pero sin desarrollar las tareas cotidianas. Esto enojó al dueño, quien utilizó el recurso de “garantía horaria”. En nuestra industria esto consiste en pagar el sueldo vital y móvil que en ese momento era de $3600.- mensuales dividido en dos quincenas con sus debidos descuentos. Un ingreso muy precario. Además, nos instó a que volviéramos a nuestras casas sin la posibilidad de cumplir con las horas que debíamos trabajar. Luego de 6 meses de no concurrir a la planta hubo una propuesta para trabajar en negro, con el compromiso de que en dos meses volveríamos a trabajar normalmente, por lo que accedimos. Finalmente fueron 5 meses, siempre con la promesa que a inicio del año próximo volveríamos a la normalidad, cosa que se no cumplió. Ni siquiera se nos convocó a reunión en la empresa. Solo estaban en ese momento el personal mensual y el administrativo, que con las directivas de la patronal organizaron un vaciamiento sistemático de la planta, ya que en la misma estaban las cámaras llenas de mercadería. La falta de solución al conflicto llevó a los trabajadores a decidir tomar la planta. La toma se dispuso en una asamblea con la participación de más de la mitad del personal. Nos comprometimos a permanecer las 24 hs. en la planta para evitar el vaciamiento, siendo conscientes de que a partir de esta decisión no percibiríamos ningún ingreso por parte de la empresa. A partir del 21 de mayo tomamos la planta con presencia permanente y esperamos aproximadamente un mes y medio a que alguien se haga cargo. Nos decían que nuestro empleador estaba en China. Se hicieron las denuncias en el ministerio de trabajo por abandono. El sindicato nos apoyó desde el día cero en nuestra lucha. A mediados de julio conseguimos que nuestro empleador firme un comodato a favor de los empleados. En Agosto estuvimos en la banca 25 exponiendo la situación de abandono. Éramos aproximadamente 90 compañeros que estábamos en la lucha diaria, mientras esperábamos respuestas. Un día, nos dimos cuenta que teníamos pescado entero que se podía vender fileteado, congelado en una de las cámaras. En septiembre nos pusimos de acuerdo y nuestros compañeros fileteros nos enseñaron a cortar pescado. Hasta las envasadoras aprendieron a cuerear para poder vender esta mercadería y sostenernos el día a día. Así fue hasta fines de octubre, mientras otro grupo se encargaba de ir a dependencias municipales para interiorizarnos acerca de lo necesario para formar una cooperativa. Nos pusimos en contacto con la cooperativa NUEVO AMANECER, quienes nos guiaron en nuestros primeros pasos. También nos contactamos con la Universidad, que empezó a acompañarnos en este difícil proceso: formar una cooperativa a partir de una empresa vaciada. En noviembre el Programa VISOPRO de la universidad venía a dar charlas sobre cooperativismo bien formado y no como las pseudo-cooperativas que conocíamos de la experiencia portuaria. También la Dirección municipal de acción cooperativa nos empezó a instruir y apoyar en el proceso de formarnos. Sin embargo estábamos todos muy temerosos. Un grupo no dejaba de buscar ayuda y consejos de todo tipo para llegar a sostener la fuente de trabajo para todos. A fines de noviembre empezamos a vender choripán por dos motivos: el primero era el cuidar el medidor de luz que la empresa distribuidora de energía quería sacar por falta de pago; el segundo motivo era el sustento económico diario y sobre todo, dar a conocer a la población nuestra lucha. El 17 de diciembre fue nuestra ASAMBLEA FUNDACIONAL en la cual que firmamos 51 compañeros. Para llegar a esta etapa hubo muchas idas y vueltas por nuestras indecisiones y miedos, las que tuvimos que ir venciendo con el paso del tiempo y la concreción de pequeños logros; paso a paso. Así llegamos, piloteando, a marzo hasta que a fines de abril logramos obtener la matricula provisoria que otorga la provincia de BS AS. Mientras tanto se seguían vendiendo choripán y junto con algunas ayudas de mercadería otorgada por el gremio nos manteníamos la economía diaria. Empezamos a notar la colaboración de la ciudad a través de su gente, que nos acompañaba y nos sigue acompañando diariamente con la compra de su almuerzo, un gesto solidario que nos da fuerza para seguir en nuestra lucha. El trato cotidiano con los clientes nos hace ver la preocupación del pueblo por nuestra situación, apoyando y festejando nuestros pequeños logros. Ahora enfrentamos otra lucha: de mucho aprendizaje y grandes desafíos. El primero: conseguir trabajo para todos nuestros compañeros. Los invitamos a todos a seguir apoyando esta gran lucha del Nuevo Arhehpez!!!!!