04/01/2015
ACERCA DE LA FORMACIÓN DE LÍDERES
Pizarrón y power point mediante, son frecuentes los cursos de liderazgo. La exhibición de ciertos modelos exitosos permite explicar la conveniencia de desarrollar determinadas cualidades para convertirnos en líderes.
Aunque he leído algo de literatura al respecto, nunca logré interesarme en el tema, excepto en el sentido de adoptar una actitud crítica.
La cultura que habitamos ama a los líderes. Las empresas, las iglesias, los grupos scouts, las ONGs, los partidos políticos, los psicólogos motivacionales, las escuelas de Artes Marciales, incentivan los liderazgos y te explican de manera optimista como ser un líder.
Pero por más que lo barnicen resaltando la diferencia entre líderes negativos y positivos, o entre líderes autoritarios y democráticos, en lo particular siempre me quedo olfateando ese tufillo a estructura vertical que sólo está buscando la manera más convincente de perpetuarse, y si hablamos de vertical, debemos entender que algunos estarán arriba y otros abajo.
Pero claro, el sistema se retroalimenta: el que obedece hoy alienta la esperanza de poder mandar mañana.
Los esfuerzos deberían dirigirse a aprender a participar, a opinar, a establecer vínculos horizontales y relaciones de reciprocidad y a tener una solidaridad activa.
Más que formar líderes, habría que aprender a no seguir a nadie.
-Milton Peralta-
(de "Molinos de viento"