A menudo me piden que describa la experiencia de criar a un niño con una discapacidad, que intente ayudar a la gente que no han compartido esa experiencia única a imaginar cómo se sentirían. La azafata viene y dice: "Bienvenido a Holanda".
- ¿Holanda? - dices -. ¿Cómo que Holanda? Yo me embarqué para Italia. Se supone que estoy en Italia. Toda mi vida he soñado con ir a Italia. Pero ha habido un
cambio en la ruta de vuelo. Han aterrizado en Holanda y aquí se debe quedar. Lo importante es que no te han llevado a ningún lugar horrible, asqueroso y sucio, lleno de pestilencia, hambruna y enfermedad. Simplemente es un sitio diferente. Así que tienes que salir y comprarte nuevas guías. Y tienes que aprender una lengua completamente nueva. Y conocerás a un grupo entero de gente que nunca habrías conocido. Camina a un ritmo más lento que Italia, es aparentemente menos impresionante que Italia. Pero cuando, después de haber estado un rato allí, contienes el aliento y miras alrededor, empiezas a notar que en Holanda hay molinos de viento. Holanda tiene tulipanes. Holanda tiene incluso Rembrandts. Pero todo el mundo que conoces está muy ocupado yendo y viniendo de Italia y todos presumen muy alto de qué maravillosamente se lo han pasado en italia. Y, durante el resto de tu vida, dirás "Sí, ahí era donde se suponía que yo iba. Eso es lo que había planeado." Y ese dolor nunca, nunca, nunca, se irá, porque la pérdida de ese sueño es una pérdida muy importante. Pero si te pasas la vida quejándote del hecho de que nunca llegaste a Italia, puede que nunca tengas libertad para disfrutar de las cosas, muy especiales, maravillosas, de Holanda. Es muy común leer o escuchar en una presentación una explicación de “quienes somos”, podríamos hacer lo mismo pero simplemente nos vamos a limitar a contarles porque estamos.Estamos porque nos dimos cuenta que teníamos la oportunidad de ayudar en mejorar la calidad de vida a personas con capacidades diferentes.Muchos lo hacen por casualidad, causalidad o simplemente por vocación y amor, hoy que nos encontramos transitando un camino bastante largo, pudimos darnos cuenta que reuníamos esas tres cualidades.Principalmente creemos que la que mas nos motiva es la de Vocación y amor, la necesidad de poder hacer algo con ella. Las ganas de poder ayudar, de poder o tratar de mejorar la calidad de vida de alguien aunque más no sea con una sonrisa.Pero no podemos dejar de ser obsecuentes con nosotros mismos como para dejar de mencionar que no todo es casual.Nuestra causalidad tiene nombre y apellido y en nuestro caso es el motor de inspiración y ejemplo a seguir, creyendo que todo lo que se realiza con amor, esfuerzo, esperanza, perseverancia y paciencia siempre tiene un resultado positivo.Nuestra vocación y ganas se forjan basándonos en La equino terapia.La equino terapia, es reconocida a nivel mundial como un método muy efectivo de rehabilitación física, mental y/o emocional, utilizando caballos.Montar transmite al paciente un sentido de balance, coordinación, orientación y ritmo. Se utiliza el movimiento del lomo del caballo como equipo terapéutico.La función de este centro en que dimos por llamar Sarino Esperanza, tiene la idea, ilusión y ganas de poder servir en la comunidad tratando de llegar a todo los espectros sociales, utilizando la terapia como motivo de integración e inclusión social.Podríamos seguir hablando de la terapia, las áreas que abarca, fundamentos de la misma, beneficiarios y resultados, pero dentro de nuestra humildad y naturalidad, preferimos graficar todas esas referencias con una fabula que seguramente nos dejara a todos un poco mas claro “porque estamos”, “quienes somos”.Había una vez una isla muy linda y de naturaleza indescriptible, en la que vivían todos los sentimientos y valores del hombre; El Buen Humor, la Tristeza, la Sabiduría… como también, todos los demás, incluso el AMOR.Un día se anunció a los sentimientos que la isla estaba por hundirse.Entonces todos prepararon sus barcos y partieron. Únicamente el AMOR quedó esperando solo, pacientemente, hasta el último momento.Cuando la isla estuvo a punto de hundirse, el AMOR decidió pedir ayuda.La riqueza pasó cerca del AMOR en una barca lujosísima y el AMOR le dijo: “Riqueza… ¿me puedes llevar contigo?” – No puedo porque tengo mucho oro y plata dentro de mi barca y no hay lugar para ti, lo siento, AMOR…Entonces el Amor decidió pedirle al Orgullo que estaba pasando en una magnifica barca. “Orgullo te ruego… ¿puedes llevarme contigo?No puedo llevarte AMOR… respondió el Orgullo: – Aquí todo es perfecto, podrías arruinar mi barca y ¿Cómo quedaría mi reputación?Entonces el AMOR dijo a la Tristeza que se estaba acercando: “Tristeza te lo pido, déjame ir contigo”. – No AMOR… respondió la Tristeza. – Estoy tan triste que necesito estar sola.Luego el Buen Humor pasó frente al AMOR, pero estaba tan contento que no sintió que lo estaban llamando.De repente una voz dijo: “Ven AMOR te llevo conmigo”. El AMOR miró a ver quien le hablaba y vio a un viejo.El AMOR se sintió tan contento y lleno de gozo que se olvidó de preguntar el nombre del viejo.Cuando llegó a tierra firme, el viejo se fue. El AMOR se dio cuenta de cuanto le debía y le pregunto al Saber: “Saber, ¿puedes decirme quien era este que me ayudo?”.-”Ha sido el Tiempo”, respondió el Saber, con voz serena.-¿El Tiempo?… se preguntó el AMOR, ¿Por qué será que el tiempo me ha ayudado?Porque solo el Tiempo es capaz de comprender cuan importante es el AMOR en la vida.