El origen del CIAL se remonta a fines de la década del 80 cuando un grupo de Ingenieros Agrónomos se reunían en las oficinas que el INTA tenía en la calle Albertini de esta ciudad, convencidos que era necesario agruparse para fortalecer localmente la profesión. Con altibajos temporales esta idea no terminaba de germinar, hasta que en septiembre de 2005 volvieron las reuniones más o menos formales,
ya con cuaderno de actas en el que éstas se registraban. Sin contar con sede social propia, se obtuvo de la Sociedad Rural de Lobos la autorización para fijar domicilio y sesionar en sus dependencias. Entre las actividades realizadas habitualmente cabe mencionar tres grandes ejes: el del servicio, el del perfeccionamiento profesional y las buenas prácticas agropecuarias. El servicio, con el programa Agrolimpio de CASAFE consistente en el acopio para la disposición final de envases de productos agroquímicos. Esto se logró por un convenio firmado entre la Municipalidad de Lobos, la Sociedad Rural de Lobos y el CIAL en marzo de 2007. También servicio es la participación de esta asociación en las sesiones que la Mesa Agropecuaria, convocadas por la Dirección de Producción de la Municipalidad de Lobos tiene regularmente, en la Comisión de Lucha Contra las Plagas y en la Comisión de Emergencia Agropecuaria cuando ésta ocurre. El perfeccionamiento profesional se refiere a la contratación de expertos en distintos temas para exponer en este medio, con invitación a profesionales locales y de localidades vecinas. Entre las buenas prácticas agropecuarias, está más focalizado en la agricultura y su impacto ecológico. Para esto ha promovido –y lo sigue haciendo- actividades consistentes en el perfeccionamiento, redacción y difusión de normas que regulan el uso de productos fitosanitarios, no solo con los actores directamente implicados, sino también con todos los estamentos sociales necesariamente afectados por la actividad.