En el año 1995, Amèrica Rosalìa Campos, habìa sido intervenida quirùrgicamente en el Instituto Marìa Msinetti de la ciudad de La Plata a la que se traslado en compañoa de sus familiares. Durante su post operatorio comenzò a reflexionar sobre las distintas circunstancias por las que habìa que transitar para llegar a ser atendido en un Instituto como el que ella estaba, solventar los gastos que su c
obertura mèdica no cubrìa y que tenìan un alto costo econòmico tales como estudios de alta complejidad, materiales descartables, medicamentos oncològicos, etc. Asì nace en ella la idea de crear una Comisiòn Pro-Fundaciòn, para aquellos vecinos del partido de Loberìa con recursos econòmicos insuficientes, que tuvieran que pasar por situaciones de salud similiares a los que ella habìa vivido. Ya instalada en su ciudad de Loberìa le comenta a una colega enfermera que tenìa en mente un proyecto que a su criterio podìa ser muy importante para la localidad, pero que no era fàcil de concretar. El 26 de Junio de 1995 cita en su domicilio a algunas compañeras de trabajo del Hospital Municipal "Gaspar M. Ella tenìa muy en claro lo que querìa, pero no sabìa como comenzar a darle forma. Contaba con algùn material informativo de la Fundaciòn Mainetti que habìa traìdo en una visita de control. Trasladò su inquietud al administrador del Hospital quien apoya su idea, lo que la motiva a convocar a distintos profesionales como mèdicos, abogados, escribanos obteniendo respuesta favorable en algunos casos y no tanto en otros. Pero la idea en su mente estaba clara y no iba a permitir que la desalentaran. Comienza asì a tratar de informar a la poblaciòn del Partido de Loberìa de que se trataba su proyecto, contando con la colaboraciòn de la escribana Stella Maris Àlvarez, el Dr. Daniel Micheloud, el administrador del Hospital Hèctor Còppola, Dr. Omar Dìaz y recibiendo la aprobaciòn del Intendente Municipal Ricardo Jano. Grande fue la tarea para informar a los vecinos y difìcil lograr la colaboraciòn de los mismos, ya que por lo general si no viven este tipo de situaciòn, no lo comprenden. Cuando su salud se lo permitìa, acompañaba el resto de la comisiòn de la Pro-Fundaciòn que se habìa formado en asamblea constitutiva y colaboraba en las distintas actividades para la recaudaciòn de fondos, porque para iniciar los tràmites pertinentes se debìa contar con un depòsito de 20.000 pesos. Finalmemte la cifra fue alcanzada merced a la donaciòn que realizò en ese momento la municipalidad. La asociaciòn tiene un perfil solidario ùnicamente, no gubernamental, sin fines de lucro, polìticos ni religiosos. Esa era la idea de la fundadora y a ello dedicò los ùltimos dìas de su vida. Si bien es cierto que dejò todo muy claro en cuanto a lo que pretendìa, lamentablemente no pudo ver plasmado su proyecto porque ella se fue fìsicamente el dìa 13 de Abril de 1996, dìa en que la Pro-.Fundaciòn era presentada en sociedad en una exposiciòn local, con el nombre de "Dr. Luis Teruggi" (profesional mèdico destacado por sus valores morales, èticos y humanitarios)
Amèrica Campos, nos dejò un gran ejemplo solidario y hasta una oraciòn para el final de cada charla o reuniòn. "Nuestra convicciòn es mantenernos firmes ante la adversidad, pero flexibles para poder lograr una fundaciòn tan fuerte en sus raìces, que siempre tenga vida, donde no solo anide la esperanza sino tambièn la acciòn"(Amèrica "Pocha" Rosalìa Campos )
Hoy su familia integra la comisiòn, hijos, hermanas, amigos, y allegados custodian su obra con el mismo perfil bajo y con la misma con vicciòn