Mendoza es cuna de grandes boxeadores, creadora de un gran estilo boxístico que cautiva el mundo entero, y además, tiene el orgullo de haber tenido y tener actualmente, grandes gimnasios que forman parte de la historia del box argentino. El gimnasio municipal Nº 8 Víctor Emilio Galíndez, ubicado en las intersecciones de las calles Sargento Cabral y Mármol de Las Heras, fue fundado en la década del
60 por el señor Arturo Irrazabal. En sus inicios, el nombre de la escuela de boxeo era General Las Heras Boxing Club (el primero en el departamento del norte mendocino), pero luego de una visita de lujo para nuestra provincia, el establecimiento deportivo quedó bautizado con un apellido significativo para el boxeo mundial. Esa visita a la que hago referencia es la de Víctor Emilio Galíndez, el ex campeón mundial en los años setenta. El Leopardo de Morón se convirtió en el padrino del gimnasio que actualmente lleva su nombre y donde incluso, hasta llegó a entrenarse de cara a una de sus gloriosas peleas. Ramón Balbino Soria, los hermanos Talquenca y Lagos, Víctor Emilio Galíndez, Nicolino Locche, don Paco Bermúdez, Santos Falucho Laciar, Gustavo Ballas, Carlos Aro, Pablo Chacón, Oscar Monito Vargas, son algunos de las figuras del boxeo que pisaron el suelo de este histórico gimnasio lasherino. El gimnasio “Víctor Galíndez” estuvo inactivo un tiempo (desde 1983), hasta que en el año 2004, cuando la Municipalidad de Las Heras apostó por el deporte, más específicamente por el boxeo, y decidió reacondicionarlo para que una gran cantidad de chicos practiquen deporte y por sobre todas las cosas, adquieran valores y principios para su vida.