25/03/2026
Le doy gracias a Dios porque viví siempre mi vida al borde, no tuve tiempo para aburrirme, hice vida de aventurero de mochilero al sur de argentina viajando en camión entre las gallinas, acampando a dónde me agarrara la noche pescando y tomando mate en la ladera de una montaña, comiendo truchas a la parrilla, trabaje en uno de las empresas más emblemáticas y emocionante de mi país, trabajé de Bombero participando en incendios industriales, el Señor me llamó a ser Misionero para trabajar para el Reino de los Cielos, sali de mi lugar de confort a los 27 años recorriendo casi todo el norte argentino llevando su palabra, después fui al Beni boliviano a recorrer el amazonas en barco evangelizador, la ciudad de Corrientes llegó a ser mi base y lugar en el mundo, hasta que parti a Ecuador a llevar su palabra por las diferentes zonas, Sierras, Paramos, selva y llanura, recorriendo comunidades de los pueblos originarios y también en las ciudades, que le podría reprochar al Señor, con su ayuda viví en el filo de la navaja y a full, ahora estoy paseando por una leve tribulación, por luchas y pruebas con mi salud, la palabra nos dice que seremos probados como el oro, pero se que todavía largo camino me espera, creó que a su tiempo el Señor me librará de este azote y ya tengo la agenda y los proyectos listos, para continuar sirviendo a Dios con aquellos que el Señor ponga a mi lado.