02/07/2026
Durante 113 millones de años, un fragmento de ala guardó secretos que la ciencia apenas pudo leer hace pocas semanas.
Un equipo internacional liderado por la Universidad de Curtin analizó una falange fosilizada de un pterosaurio encontrada en Ceará, Brasil, y descubrió algo que nadie había logrado antes: restos químicos de esteroides preservados en sus tejidos, evidencia directa de que estas criaturas voladoras probablemente se alimentaban de peces o calamares.
Es la primera vez que se recuperan moléculas de un fósil de pterosaurio.
Pero el hallazgo más significativo no es la dieta de un reptil prehistórico. Es cómo logró conservarse con un detalle tan extraordinario durante más de cien millones de años. La explicación desafía lo que se creía: el oxígeno, lejos de destruir los restos, contribuyó a su preservación a través de procesos oxidativos impulsados por bacterias antiguas.
Cuando el pterosaurio murió y se hundió en el lecho marino, microorganismos, entre ellos bacterias oxidantes de azufre, comenzaron a descomponer sus tejidos blandos y grasas, activando un proceso de mineralización alrededor del cuerpo. Esa combinación de química, biología y ambiente selló su historia con una precisión que ningún museo podría replicar.
"Este fósil es una auténtica cápsula del tiempo", dijo Kliti Grice, autora principal del estudio.
Los pterosaurios fueron los primeros vertebrados en dominar el vuelo propulsado, algunos con envergaduras de hasta 12 metros. Sus huesos huecos, similares a los de las aves actuales, resultaron clave para esta preservación inusual.
Un fragmento de ala. Cien millones de años. Y una nueva forma de entender cómo el pasado decide guardarse.
📌Fuente basado en : Infobae - "Un fósil de reptil sorprendió a científicos en Brasil: se conservó casi intacto durante 113 millones de años".