29/09/2026
Iglesia Fraternidad Misericordia RNC 7892
Fundación Obra Pequeños Servidores De La Misericordia Eucaristica
Comentario sobre el Evangelio de Juan 1,47-51
29 de septiembre — Santos Arcángeles Miguel, Gabriel y Rafael
««Verás cosas más grandes todavía… verás el cielo abierto y a los ángeles de Dios subir y bajar sobre el Hijo del hombre.» (Jn 1,50-51)»
Hay algo que me conmueve profundamente en este Evangelio: Jesús mira a Natanael y le hace saber que ya lo conocía antes de que él se acercara. Jesús ve lo que nadie más ve. Ve debajo de la higuera, ve el corazón, ve lo que somos cuando nadie nos está mirando. Y después promete algo más grande: un cielo abierto.
Quizá hoy necesitamos recordar esto. Nuestra vida no termina en lo que alcanzamos a ver. Hay una realidad de Dios que nos envuelve, nos acompaña y se mueve silenciosamente en nuestra historia. Hay un cielo abierto sobre nuestra vida, incluso cuando nosotros solo alcanzamos a ver cansancio, problemas, luchas o incertidumbres.
Y justo ahí aparecen los ángeles.
Pero el Evangelio no nos invita a quedarnos fascinados mirando a los ángeles. Nos lleva a Jesús. Ellos suben y bajan sobre el Hijo del Hombre. Todo conduce a Él. Todo nace de Él. Todo termina en Él.
Los arcángeles nos recuerdan algo muy hermoso: en el corazón de Dios nadie existe para sí mismo. Hay una misión recibida, un amor que contemplar y un bien que llevar a los demás.
No cierremos el corazón. No pensemos que ya vimos todo. Hay un cielo abierto sobre nuestra historia.
Hermanos queridos que nuestra vida apunte al cielo.
Bendiciones