28/07/2026
Iglesia Fraternidad Misericordia RNC 7892
Fundación OPSME
Martes 28 de julio
Comentario del Evangelio según san Mateo 13, 36-43
«El que sembró la buena semilla es el Hijo del hombre.» (Mt 13, 37)
Queridos hermanos este Evangelio no habla primero de la cizaña. Habla del sembrador.
Habla de Jesús.
Que Él no se cansa de sembrar nunca y bien, incluso en la tierra más endurecida.
Nunca deja de creer en nosotros. Nunca deja de esperar una cosecha de santidad. Y eso llena el alma de esperanza, porque significa que nuestra historia no está definida por nuestras caídas, sino por la fidelidad incansable de Dios, que sigue sembrando su gracia una y otra vez.
También me impresiona la paciencia del Señor. Él no arranca inmediatamente la cizaña. Espera. Da tiempo.
Qué distinto es su corazón del nuestro. Nosotros queremos soluciones rápidas; Dios trabaja lentamente porque ama profundamente. Él espera nuestra conversión, espera nuestro regreso, espera el momento en que libremente le abramos el corazón.
Pero esa paciencia no debe adormecernos. Habrá una cosecha. Habrá un día en que todo quedará al descubierto y solo permanecerá aquello que nació del amor.
Por eso hoy el Evangelio no nos invita a mirar la cizaña de los demás, sino la tierra de nuestro propio corazón. Es fácil señalar el mal que hay fuera. Lo difícil es permitir que Jesús ilumine aquello que todavía necesita ser sanado dentro de nosotros.
La santidad comienza cuando dejamos de justificarnos y aceptamos que Cristo arranque, con delicadeza y firmeza, todo lo que impide que su vida crezca en nosotros.
Que María Santísima los cuide
Bendiciones
+ Obispo José Luis PUIG IFM
Iglesia Fraternidad Misericordia
Fundación OPSME