10/09/2026
La Asociación Civil Familiares y Compañeres de Víctimas del Terrorismo de Estado y la Violencia Institucional de La Plata, adhiere al Plenario de las Organizaciones Barriales “La Soberanía desde el Barrio”, que es nuestra forma de seguir construyendo Memoria en las nuevas generaciones de la vida de los 30.000, la que les fuera arrebatada por soñar un país mejor, celebrar su militancia comprometida, seguir el camino de conocer la Verdad de los múltiples episodios producidos por la Dictadura Genocida, como los hechos de tortura y violaciones de Derechos Humanos en el marco del conflicto de Malvinas, que el CECIM sostiene en forma irrenunciable, para encontrar la Justicia que reconozca y repare estos episodios y condene a los responsables, que es también la Garantía de no repetición de estos hechos aberrantes, y que la impunidad asegura; y de no abandonar la búsqueda de los Nietes que faltan y que las políticas de negacionismo reivindicativo del Estado Nacional hoy desfinancia y vacía de personal a los organismos creados como política de Estado de Memoria, Verdad y Justicia como actos explícitos de la crueldad que ejerce y comunica con brutalidad e impiedad por las víctimas
Un Estado Nacional que ha recordado, oportunista y demagógicamente, que es su deber irrenunciable el reclamo de Soberanía que Incluye la demanda por usurpación de las Islas en el Atlántico Sur, las presentaciones en el derecho internacional y la defensa de los espacios marítimos circundante sobre la cuestión Malvinas, aupándose en el sentir popular, la memoria colectiva y el valor simbólico que el archipiélago tiene para la sociedad argentina. Y que como contrapartida superfinancia los organismos de vigilancia interna como la SIDE, volviendo a crear la figura del enemigo interno, reprimiendo con ferocidad cada reclamo que se vuelca a las calles como jubilados, discapacitados, universitarios o simplemente el pueblo defendiendo las tierras y los recursos que el gobierno de los hermanos Milei y sus socios locales entreguistas y extranjeros pretenden regalar.
Y venimos a recordar todas estas inequidades que pueden parecer del pasado pero están presentes en el Barrio El Retiro, donde la figura de Juan Martín Jáuregui, hombre serio, curtido por el trabajo y la conciencia social, que nunca perdió la ternura y su espíritu tripero, creó, en su propia casa, la “Unidad Básica Evita” donde se hicieron reuniones y funcionó una Biblioteca Popular, una Sala de Primeros Auxilios, un merendero y un espacio de apoyo escolar, todas actividades que hicieron de su casa “un peligrosísimo reducto guerrillero” para el aparato represivo de aquel Estado que se llevó su vida, y que hoy, donde cualquier reclamo social y colectivo es tratado de subversivo, se nos impone temer la furia escatológica, sexual e incivilidad política del Presidente y sus esbirros comunicacionales, porque la Asociación Civil Familiares y Compañeres de Víctimas del Terrorismo de Estado y la Violencia Institucional, no sólo reclama por las injusticias pasadas sino por todas las arbitrariedades y atropellos del presente.