15/06/2026
Nuestras facultades alcanzaron niveles asombrosos en el apogeo de civilizaciones pasadas. Este legado nos enseña que la tecnología y la conciencia avanzaron enormemente, dejándonos una huella que invita a la reflexión. El principio de correspondencia, acompañado por la ley de recurrencia, nos muestra que lo que vivió una civilización, su auge, declive y posible extinción, está destinado a repetirse en los ciclos venideros.