16/07/2025
¡Basta de Deshumanizar el Dolor! La Verdadera Defensa es Salvar Vidas.
¡Salta, la angustia me oprime el alma!
Se habla de "legítima defensa", de leyes que, en su interpretación más cruda, parecen abrir la puerta a decisiones extremas. Y siento que mi corazón se quiebra al pensar en un decreto bíblico, aquel de Amán, que buscaba el exterminio de un pueblo. ¿Estamos realmente al borde de una ley que, bajo el manto de la "defensa", podría justificar la eliminación de seres humanos?
Me pregunto con dolor: ¿Quién tiene el derecho de quitarle la vida a un enfermo, a alguien cuya voluntad ha sido secuestrada por la adicción, a una persona que ha perdido su razón y sus facultades, que es víctima de una enfermedad y que, en su desesperación por la abstinencia, podría cometer un delito menor?
Mientras se discuten medidas que nos llevan a la fría sentencia, ¿dónde queda la humanidad, la ética, la empatía? ¡Hemos llegado tan lejos como sociedad que preferimos la sangre derramada a tender una mano a quien se ahoga en las dr**as? ¿Quién es el verdadero "malo": el que, sin conciencia plena, busca calmar una abstinencia, o quien, con un arma en la mano, decide ser juez y verdugo de una vida ya de por sí quebrada?
Entendemos, y sentimos en carne propia, el dolor de ser víctimas de la inseguridad. Todos hemos sufrido robos, miedos, la impotencia. Pero la solución no puede ser jamás el exterminio, la muerte a sangre fría de quien también es una víctima, atrapada en un in****no del cual no puede salir sola. ¡Matar a un enfermo no solo no soluciona nada, sino que agranda la herida de las familias que ya sufren al ver a sus seres queridos sumergidos en el abismo de las dr**as!
Desde la Fundación En-hacoré, y con el proyecto "Un Nuevo Horizonte", proponemos la verdadera solución, la única digna de una sociedad que se dice humana: la Ley de Internación Involuntaria Asistida.
Esta ley no busca castigar; busca SALVAR, TRATAR, RECUPERAR. No es una sentencia de muerte, sino un ACTO DE AMOR y JUSTICIA que permite intervenir, con un marco legal y humano, para que nuestros jóvenes y adultos adictos accedan a un tratamiento integral en nuestras granjas en red, con el apoyo que necesitan para despertar a una nueva vida.
¡Basta de soluciones que nos deshumanizan! La única vía efectiva, la única que sana a la sociedad y protege la vida, es una ley que nos permita rescatar, no desechar.
¡Alcemos la voz! Compartí este mensaje, hacé que resuene en cada corazón, en cada mente. Exijamos leyes que construyan puentes de vida, no barreras de muerte.