10/09/2025
Jornada Mundial del Migrante y del Refugiado 2025
Con los migrantes somos misioneros de esperanza
Cada año celebramos la Jornada Mundial de Migrantes y Refugiados el último fin de semana de septiembre. Siendo el Año Jubilar, queremos vivir desde el 28 de septiembre y hasta el fin de semana del 4 y 5 de octubre (jubileo de los migrantes) una semana que sea expresión de alegría, oración y gestos significativos hacia las personas migrantes y refugiadas.
El papa León XIV en su mensaje señala el complicado contexto mundial actual: en diferentes partes del mundo los países privilegian su propia estructura y no propician la integración, favoreciendo así el rechazo a los migrantes con la implementación de políticas cerradas y excluyentes. Esto es expresión de una sociedad que se mira a sí misma y ve al migrante como una amenaza.
La migración siempre ha sido un signo de apertura. Aceptar al que piensa y habla diferente puede llevar a una transformación social enriquecedora. Para que esto sea posible debe existir la inclusión y la integración de los migrantes en la dinámica cotidiana. Las sociedades que cierran el corazón pueden caer en el reductivismo de pensar que los migrantes llegan para quitar algo; sin embargo, un corazón abierto es capaz de ver que los migrantes, en vez de quitar, llegan para dar su fuerza, su conocimiento, su voluntad de vida y sobre todo su esperanza.
Nos recuerda el Santo Padre: “Numerosos migrantes, refugiados y desplazados son testigos privilegiados de la esperanza vivida en la cotidianidad, a través de su confianza en Dios y su resistencia a las adversidades con vistas a un futuro en el que vislumbran la llegada de la felicidad y el desarrollo humano integral”.
Como Iglesia estamos llamados a ver que la realidad es más grande que nuestro propio entorno, descubriendo al hermano migrante que nos hace saber que emigrar ha sido la solución para salvaguardar la vida o tener el bienestar anhelado.El Santo Padre nos dice que “Los migrantes y los refugiados recuerdan a la Iglesia su dimensión peregrina, perpetuamente orientada a alcanzar la patria definitiva”.
Nuestro mundo es plural y depende de nosotros hacer que esa pluralidad nos aisle o nos desafíe a acercarnos y crecer juntos entendiendo que las diferencias lejos de apartarnos, nos unen. Por eso el Papa nos invita a testimoniar vivamente “la esperanza entendida como promesa de un presente y un futuro en el que se reconozca la dignidad de todos como hijos de Dios. De este modo, los migrantes y refugiados son reconocidos como hermanos y hermanas, parte de una familia en la que pueden expresar sus talentos y participar plenamente en la vida comunitaria”
¡Celebremos juntos el Jubileo de los Migrantes!
Comisión Episcopal de la Pastoral de Migrantes e Itinerantes
Pastoral Migratoria y capellanías, del Turismo, del Mar, Aeroportuaria, de los Circos, de los Gitanos, de la Carretera, de los Estudiantes Extranjeros y Trata y Tráfico de Personas
4 de septiembre de 2025