19/08/2024
El pasado 10 de Agosto tuvo lugar en el IOM3 de Gualeguaychú el tercer encuentro del Seminario de Formación Permanente "Los Escritos Técnicos de Freud leídos desde Lacan", a cargo de la docente Débora Ravinovich (EOL-AMP), dando inicio al Módulo II: "Interpretación y Resistencia".
Se comenzó la clase con puntualizaciones de Pamela Luján -Responsable Local-, sobre los textos a trabajar: "El uso de la interpretación de los sueños en el psicoanálisis" (Freud, 1911) y "La dirección de la cura y los principios de su poder" (Lacan, 1985). Se señaló que Freud nos orienta en un punto clínico muy actual sobre la interpretación, la misma es imposible de alcanzar de manera completa por la estructura misma del lenguaje. La interpretación abre y por el otro cierra, detiene la asociación. Freud se pregunta qué interpretación hacemos de los sueños en un análisis y cómo el analista se debe conformar con los resultados interpretativos que se alcancen en una sesión. Se renuncia a una interpretación completa, el analista se despoja de querer saber todo sobre el analizante y debe correrse de un interés muy particular por el mismo. En este sentido, cómo maniobrar con la insistencia y fascinación por la interpretación en los pacientes y redirigir a la pregunta por el sujeto. El uso que hacemos de la interpretación nos lleva a lo que el paciente dice de aquello que trae, es decir, no tiene que ver con lo que sucede en el sueño sino lo que el sujeto dice del mismo.
Por su parte, Débora señaló sobre el texto "Dirección de la cura..." que en esta época Lacan hace un retorno a Freud en un intento de retomar su enseñanza y devolverle su legitimidad. En dicho escrito se dirigió a aquellos que hablan de Freud pero hacen una reeducación emocional. No se dirige una cura con los sentimientos del analista. Los post freudianos analizan desde la experiencia intersubjetiva, desde el eje imaginario (a-a'), y Lacan plantea leer la clínica desde el esquema Lambda "Z" (a - a' / s - A), donde corre al analista del lado imaginario y lo ubica en el eje simbólico (del A), no hay una semejanza con el analizante. En dicho movimiento hay toda una operación, donde el analista ocupa el lugar del A pero sin utilizar ese poder. Dirá Lacan "pretendemos mostrar en qué la impotencia de ejercer una praxis da lugar al ejercicio de un poder", y la docente lanzó la pregunta sobre cómo hacer sin ese saber, aguantar ese no saber/agujero, tanto en el consultorio como en la lectura de Lacan.
En esta dirección, retomó la posición de Lacan para quien la interpretación en aquella época no estaba por ningún lado. Aquí hizo un contrapunto a Glover para quien "todo es interpretable" y Lacan dirá "no se trata de encontrar la interpretación en todas partes". La docente marcó que Lacan no va a dar las reglas de la interpretación pero que las mismas podrían ser formuladas. Prosiguió con el señalamiento de que lo bien fundado de una interpretación aparece con el material que se dice de esa interpretación. En este sentido, la peor resistencia del análisis está en el analista, donde entran los prejuicios del mismo. Y agregó que la interpretación no tiene nada que ver con un balbuceo, sino con una enunciación.
Luego, se abrió un intercambio sobre qué viene primero: la interpretación o la transferencia, dando lugar al concepto de Lacan de rectificación subjetiva, en tanto primera operación que da lugar a la transferencia. Mostrarle al sujeto que participa de su propia queja, que está demasiado bien instalada a la realidad de la que se queja.
La docente tomó del texto de Miller "La palabra que hiere", ubicando que si hubiera reglas para la interpretación la misma sería una técnica, y es una ética. El psicoanalista lee en lo que se dice. Y prosiguió planteando que hay dos términos que se siguen (mal) usando como la interpretación y el inconsciente (hablante ser - parlétre). Distinguió la interpretación freudiana, en tanto mensaje sexual descifrado, a la lacaniana que va más allá de eso, ya que apunta a la inexistencia sexual (hay - enunciación- en eso que no hay). La interpretación hace ver lo imposible de decir.
Se finalizó el encuentro con el trabajo de un caso clínico de Diana Goycochea, acompañado de los comentarios muy interesantes de Lucila Ferroni (integrantes de la Delegación), y el valiosísimo aporte de la docente a través del intercambio con un numeroso público que participó en forma tanto presencial como virtual. Agradecemos especialmente la presencia de Débora Ravinovich y su transmisión tan orientadora para nuestra práctica.
Reseña: Rocío Vivas