21/04/2026
Hoy decimos ES LEY.
Esta ley no nace de la nada. Es el resultado de años de lucha, de organización y de la voz firme de mujeres indígenas que no dejaron de exigir justicia en sus territorios.
Con la aprobación en ambas cámaras, la ley quedó sancionada y avanza hacia su promulgación por el Poder Ejecutivo. Pero sabemos que el desafío más grande empieza ahora.
Desde la Fundación Juala, reafirmamos que no alcanza con la sanción: necesitamos una implementación real, con recursos, con formación obligatoria en género e interculturalidad y con instituciones que dejen de reproducir prácticas de racismo y violencia.
Esta ley nombra lo que durante mucho tiempo fue invisibilizado: la violencia sistemática y los crímenes de odio contra mujeres indígenas. Y abre un camino para garantizar acceso a la justicia, con intérpretes, acompañamiento y respeto por nuestras identidades.
Ahora es momento de exigir que se cumpla.
Que se promulgue.
Que se reglamente.
Que llegue a cada territorio.
Seguimos en lucha, porque los derechos se conquistan y se sostienen colectivamente.