01/05/2025
Todo lo que pude ver hoy a través de la cámara fue movimiento. La biblio en su estado más puro, agitada y atravesada por un flujo constante de personas yendo y viniendo.
Manos cerrando empanadas, lavando platos, sirviendo locro, alcanzando servilletas, aplaudiendo. Gente bailando folclore, corriendo a buscar más sillas, haciendo música, dibujando números en papeles sueltos, hablando, cocinando, cantando, comiendo, compartiendo. Caras de felicidad y sorpresa, algunas de cansancio y estrés, pero todas sonriendo.
Lo que pude ver hoy a través de la cámara fue a la biblio cambiar constantemente de forma para acoger a todo el que quisiera pasar a chusmear qué sucedía adentro. Abrió sus puertas a les niñes que quisieron quedarse entre los libros, bajó los precios para quien no tenía suficiente dinero, sacó empanadas del freezer para quienes llegaron con hambre después del almuerzo y para les que vinieron antes hizo un show especial para pasar entretenidos el tiempo.
Todo lo que pude ver hoy a través de la cámara fue, una vez más, a la biblio convirtiéndose en refugio, en punto de encuentro.