24/07/2026
Siete años de SATIVA
Siete años de lucha, dignidad y organización.
Hace siete años nació SATIVA.
No nació por una decisión administrativa ni por la voluntad de unos pocos.
Nació del dolor, de la injusticia y de la necesidad de que las y los trabajadores del vidrio contáramos con una organización sindical que defendiera nuestros derechos sin especulaciones ni subordinación a intereses ajenos a la clase trabajadora.
Hoy conmemoramos este aniversario en uno de los momentos más difíciles que atraviesa nuestro país.
Las políticas económicas vigentes golpean con fuerza a la industria nacional, favorecen la apertura de importaciones, debilitan la producción y provocan el cierre de fábricas y la destrucción de miles de puestos de trabajo.
En nuestra actividad, esa realidad tiene nombres concretos: empresas que dejaron de producir, familias que perdieron su sustento y compañeros y compañeras de SATIVA que fueron despedidos por defender sus derechos y organizarse sindicalmente.
En estos siete años enfrentamos despidos, persecuciones, discriminación sindical y largos conflictos.
Sin embargo, también logramos reincorporaciones, obtuvimos importantes fallos judiciales, consolidamos el reconocimiento institucional de nuestra organización y demostramos que la unidad y la lucha colectiva pueden abrir camino aun en los escenarios más adversos.
Cada fábrica que cierra representa un retroceso para la industria nacional. Cada puesto de trabajo perdido es una familia golpeada. Cada trabajador despedido es una razón más para seguir organizándonos.
Por eso, este aniversario no es una celebración vacía, es un compromiso renovado con quienes todos los días sostienen la producción con su esfuerzo y hoy viven bajo la amenaza de la desocupación y la precarización.
A siete años de aquel primer paso, seguimos convencidos de que la libertad y la democracia sindical no son consignas; son condiciones indispensables para que los trabajadores puedan defender sus derechos con independencia y dignidad.
La historia de SATIVA demuestra que los sindicatos nacidos desde las bases pueden resistir, crecer y construir esperanza.
Por eso, en este séptimo aniversario reafirmamos nuestro compromiso de seguir defendiendo cada puesto de trabajo, cada derecho conquistado y el futuro de la industria del vidrio.
Porque mientras exista un trabajador dispuesto a organizarse, habrá una razón para seguir luchando.
Y mientras exista SATIVA, habrá una voz que no se calle frente a la injusticia.