17/04/2026
❌⛔ 𝗟𝗔 𝗨𝗔𝗧𝗥𝗘 𝗗𝗘 𝗩𝗢𝗬𝗧𝗘𝗡𝗖𝗢: 𝗗𝗢𝗡𝗗𝗘 𝗡𝗜𝗡𝗚𝗨́𝗡 "𝗥𝗘𝗣𝗥𝗘𝗦𝗘𝗡𝗧𝗔𝗡𝗧𝗘" 𝗘𝗦 𝗧𝗥𝗔𝗕𝗔𝗝𝗔𝗗𝗢𝗥 𝗥𝗨𝗥𝗔𝗟 ⛔❌
Otra postal del deterioro absoluto de la UATRE. Otra muestra del vaciamiento de representación que sufren los peones rurales en manos de la conducción de José Voytenco.
La propia UATRE difunde con orgullo una reunión "institucional" en Puerto Quequén. La foto lo dice todo: tres dirigentes, tres caras visibles y ninguno es trabajador rural. Ninguno conoce lo que es ganarse el pan en el campo. Ninguno tiene las manos curtidas ni la espalda marcada por el trabajo rural. Son los tres mosqueteros de Voytenco.
En el centro aparece Mariano Carrillo, presidente interino de Puerto Quequén. No es un trabajador rural. Nada más ni nada menos es el marido de la camaleónica y entregadora de Natalia Sánchez Jauregui, una de las piezas clave del esquema de poder que hoy maneja el sindicato. Cabe destacar que antes de hacerse del puerto, Carrillo pasó por los servicios de inteligencia del Estado. Lo que era la AFI y actualmente se llama SIDE. A este señor hoy pretenden venderlo como representante de los trabajadores. Un absurdo total, pero es simplemente la endogamia de los mismos de siempre, reciclándose en cargos y repartiéndose poder y privilegios.
Aquí cabe señalar algo no menor en relación a Carrillo. Él forma parte de la misma estructura que integran Jorge Giani y Julio Comparada, la banda de El Surco, desde donde se canalizan los recursos y se financia un esquema que se nutre de los aportes de los trabajadores. A su vez, este armado responde políticamente a Luis Barrionuevo, consolidando una red de poder con vínculos aceitados en distintos ámbitos y conexiones que buscan garantizar impunidad. Es el mismo circuito que venimos denunciando desde hace tiempo: un sistema donde se mezclan intereses empresariales, políticos y operadores sin legitimidad sindical. Este entramado es el que hay que desarmar para recuperar la UATRE y ponerla nuevamente al servicio de los trabajadores rurales.
Volviendo a la foto, a su lado vemos a los delegados Enrique García y Jonathan D’Annunzio, quienes tampoco vienen del campo. Tampoco representan la vida ni las condiciones del peón rural. Tienen manos vírgenes de callos. Sin embargo, son quienes “hablan” en nombre de miles de trabajadores. Una ficción sostenida a fuerza de aparato y complicidades.
¿De qué “voz de los trabajadores rurales” hablan? ¿A quién representan realmente? Está claro que al peón NO. Representan a un esquema de poder cerrado, donde los cargos se reparten entre amigos, familiares y socios políticos. Pero además -y esto es lo más grave- representan a las patronales. Por eso las paritarias degradantes, los salarios de hambre y el crecimiento estrepitoso del trabajo en negro, cuando no directamente la reducción a la servidumbre a la mayoría de los trabajadores rurales.
Este es el verdadero rostro de la UATRE de Voytenco: dirigentes sin raíz, sin legitimidad y sin contacto con la realidad del trabajador. Una estructura que reemplazó la representación genuina por relaciones personales, negocios y acuerdos por arriba.
Mientras tanto, los problemas reales siguen sin respuesta. Salarios de miseria y una obra social devastada.
El daño institucional es profundo. Han vaciado de contenido al sindicato. Han traicionado su razón de ser.
Tenemos que recuperar la UATRE. Volver a ponerla en manos de trabajadores rurales de verdad, que conozcan el sacrificio del campo y defiendan sin especulaciones los derechos de sus compañeros.
Basta de esta farsa. Basta de esta casta.
Por la dignidad del trabajador rural, esta etapa tiene que terminar.
¡Viva la UATRE!
¡Viva el MRU!