23/07/2026
“LA HIPOCRESÍA SE JUBILÓ JOVEN”
CARTA ABIERTA AL SENADOR RAMIRO FAVRE:
Asociación Trabajadores del Estado (ATE), Seccional Colón, Entre Ríos.
Senador Ramiro Favre:
Le escribimos con la bronca y la indignación de los trabajadoras y trabajadores estatales del departamento Colón. Somos esos mismos trabajadores a los que usted acaba de traicionar con su voto positivo a la reforma previsional. Levantó la mano sin culpa, escondido detrás de los mandatos del poder de turno, y eligió ajustar a quienes sostienen las escuelas, los hospitales y las oficinas del Estado.
Lo que más nos revuelve el estómago es su absoluta hipocresía. El "profe Ramiro" se olvidó muy rápido de su propio pasado en la escuela pública. Usted fue docente especial, y tan amparado estuvo por el sistema que logró jubilarse a los 45 años de edad bajo un régimen especial. Hoy goza de un beneficio previsional excelente que la ley le garantizaba. Cualquier vecino común de Colón que lea esto sentirá indignación: usted se retiró en plena juventud gracias a las conquistas obreras que hoy pisotea.
Hoy se sienta en una banca que paga millones, equivalente a 15 sueldos iniciales de un auxiliar de educación. Desde ese lugar de privilegio absoluto, decidió que las reglas cambien para el resto de los mortales. Con total desparpajo, avaló un proyecto que exige más años de aporte y castiga el bolsillo de los activos.
Usted se acomodó temprano con las leyes de siempre. Ahora nos viene a decir que el sistema está en crisis. ¿No siente vergüenza al mirar a los ojos a un administrativo, a un auxiliar o a una enfermera que van a tener que romperse la espalda hasta el cansancio extremo, mientras usted disfruta de un retiro temprano desde hace años?
Prometió representar al departamento Colón, pero prefirió ser el verdugo de los trabajadores. Cuando termine su gestión legislativa, volverá a cobrar su jubilación de privilegio intacta. Sepa que los estatales tenemos memoria. Su voto afirmativo y su silencio en el recinto exponen su verdadero oportunismo político (RADICAL).
Hagamos números claros, senador, a ver si usando un ejemplo suyo la gente común entiende el tamaño de su caradurez. Usted se jubiló a los 45 años. Si aplicáramos un prorrateo solidario como el que hoy nos quiere imponer, usted debería haber aportado de su propio bolsillo un 19% extra sobre su haber jubilatorio durante los 20 años que le faltaban para llegar a la edad de retiro común de 65 años. Con ese descuento mensual, usted habría devuelto al sistema una parte de los millones que se lleva del Estado sin trabajar en las aulas desde hace dos décadas. Pero claro, las matemáticas obligatorias y los aportes solidarios son siempre para los trabajadores activos, nunca para los privilegiados, que como usted dice, viven colgados de la Caja.
La dignidad no se negocia en los pasillos oficiales, senador. Usted ya salvó su propio bolsillo. A nosotros nos queda seguir defendiendo el futuro de los trabajadores en la calle.
ATE Seccional Colón E.R.