08/09/2026
50 años de una historia que sigue viva.
Hace cinco décadas nació en Cipolletti un espacio para alabar a Dios. Con el paso de los años, aquel encuentro se transformó en el Congreso Nacional de Jóvenes y Festival de la Alabanza Cristiana, extendiéndose a distintas ciudades y provincias de nuestro país.
Durante estos 50 años, generaciones de jóvenes encontraron aquí un lugar para reunirse, compartir su fe y adorar a Dios.
También fue semillero de músicos y servidores que, con el tiempo, llevaron lo aprendido a distintos lugares de Argentina y del mundo.
Pero si algo explica por qué esta historia continúa después de medio siglo, no es una estrategia ni una organización humana.
Es Dios.
Dios fue quien sostuvo cada generación, cada encuentro, cada alabanza y cada paso del camino.
Por eso, este aniversario no es solamente una celebración de 50 años.
Es el testimonio de una llama que nunca se apagó.
El logo de este aniversario representa justamente esa historia: una antorcha que se transforma en el número 50.
La mano representa a quienes recibieron esa llama y hoy tienen la responsabilidad de transmitirla a una nueva generación.
La llama representa una fe viva, que sigue creciendo y avanzando.
Y el círculo del cero nos recuerda que estos 50 años no son un final, sino una nueva vuelta en una historia que continúa.
El azul nos conecta con nuestra identidad y con quienes nos precedieron.
El dorado representa estos 50 años, nuestras bodas de oro y el fuego que sigue ardiendo.
50 años después, seguimos levantando la misma llama.
Una llama que recibimos, que cuidamos y que ahora entregamos a quienes vienen detrás.
Porque esta historia no termina aquí.
La historia continúa.
50 años. Una misma fe. Una misma llama. Un mismo Dios.