21/08/2026
No todo lo que resulta simpático es inofensivo 😖
Desde Fundación Mil Aves nos preocupan las publicaciones que muestran como algo simpático a un Loro Chaqueño (Amazona aestiva) repitiendo palabras humanas.
Entendemos que el comportamiento de estos animales puede despertar simpatía y curiosidad. Sin embargo, creemos necesario advertir que este tipo de contenidos, cuando se muestran sin contexto, pueden contribuir involuntariamente a naturalizar la tenencia de fauna silvestre como mascota.
El Loro Chaqueño es una especie nativa de nuestro país y de nuestra región, de amplia distribución en Sudamérica, abarcando la mitad sur de Brasil, Bolivia, Paraguay y el centro norte de Argentina. A pesar de ello, sus poblaciones han sufrido importantes disminuciones. En Córdoba, su situación de conservación ha sido considerada EN PELIGRO CRÍTICO, ya que no quedarían más de 120 ejemplares en libertad, lo que nos obliga a mirar a la especie desde una perspectiva muy diferente a la de una simple mascota capaz de "hablar".
Un loro que "habla" no es un animal doméstico: es un animal silvestre que debería vivir en libertad. La demanda de loros como mascotas alimenta el tráfico ilegal de fauna, y la normativa vigente prohíbe su captura, comercialización, transporte y tenencia.
Por eso, hacemos un llamado especialmente a los medios de comunicación, instituciones educativas y comunicadores: cuando difundimos contenidos sobre nuestra fauna, tenemos la responsabilidad de preguntarnos ¿qué mensaje estamos transmitiendo?
Mostrar a un animal silvestre como una mascota simpática puede parecer inocente, pero también puede contribuir a instalar la idea de que tener un loro en casa es algo deseable o normal.
La fauna silvestre no necesita ser mascota para admirarla. Necesita que la conozcamos, respetemos y conservemos en libertad.
Por un Loro Chaqueño libre, en nuestros bosques y en nuestros cielos