06/07/2026
Hoy se cumplen dos años del día que cambió nuestras vidas para siempre.
Hace exactamente dos años escuchamos por primera vez un diagnóstico que jamás imaginamos: la miocardiopatía restrictiva de nuestro hijo. Ese día llegó el miedo, la incertidumbre y la sensación de que el mundo se detenía. Pero también, sin saberlo, comenzó el camino más difícil y, a la vez, el que más nos enseñó sobre el amor, la fuerza y la esperanza.
En estos dos años aprendimos a vivir un día a la vez, a celebrar cada pequeño logro y a descubrir una fortaleza que nunca imaginamos tener. Hubo lágrimas, preguntas sin respuesta y momentos muy duros, pero también hubo abrazos que sostuvieron, manos que acompañaron y un amor inmenso que nunca dejó de empujarnos hacia adelante.
Hoy no quiero recordar solamente el dolor de aquel diagnóstico. Quiero honrar todo lo que hemos recorrido desde entonces, la valentía de nuestro hijo y la capacidad infinita de amar que descubrimos como familia.
Dos años después, seguimos acá. Más fuertes, más unidos y más agradecidos por cada día compartido.
Y aunque hay fechas que marcan un antes y un después, también nos recuerdan todo lo que hemos sido capaces de atravesar juntos. ❤️