26/05/2026
•𝐏𝐬𝐢𝐜𝐨𝐥𝐨𝐠𝐢𝐚•
A veces, ante el desborde, las palabras no alcanzan.
Se necesita de un otro que esté.
El contacto con el perro ofrece algo distinto: presencia, calor, sostén.🐾
En las intervenciones asistidas con perros, el vínculo se convierte en mediador.
El niño no es forzado a calmarse: encuentra, a través del contacto, una forma posible de autorregularse.
Pies descalzos sobre un cuerpo tibio. La respiración que se calma.
Un otro que no exige, no pregunta, no apura.
No se busca tranquilizar, sino habilitar una experiencia de seguridad desde lo sensorial y lo relacional.