11/09/2026
NO PODRÁN ENCARCELAR AL "JUJEÑAZO"
La activación de las causas contra los 19 luchadores del Jujeñazo vuelve a poner sobre la mesa una disputa que no es solamente judicial, es una disputa política por la memoria y lo que significó para Jujuy lo vivido desde aquel 2023.
El llamado a juicio a nuestro compañero Miguel Ramos y a 18 compañeros más, solo muestra que no se da cierre a una etapa, sino más bien es el inicio de una nueva, aún más despiadada.
El mensaje es claro, disciplinar y castigar, que queden evidencias de que esto ocurriría a quienes se opongan a sus políticas de muerte y exterminio.
Quieren reducir aquella rebelión popular a un expediente y a un grupo de personas imputadas, pero el Jujeñazo no comenzó en una causa ni terminó en las calles. Fue la respuesta de trabajadores, comunidades, estudiantes y organizaciones de trabajadores precarizados, frente a una Reforma Constitucional que, lejos de mejorar la vida de las familias jujeñas, consolidó un modelo de provincia que profundiza el extractivismo, limita derechos y fortalece las herramientas estatales y jurídicas para disciplinar a quienes se organizan.
Desde entonces, padecemos un avance sobre los derechos de quienes trabajan, con salarios deteriorados, ausencia de verdaderas paritarias y políticas que acompañan el ajuste y la flexibilización laboral, avanzando principalmente sobre los derechos humanos de cada jujeño. Al mismo tiempo, un avance sobre nuestros territorios un modelo minero que convierte el agua, la tierra y los bienes comunes en mercancías, mientras las comunidades indígenas enfrentan desalojos, conflictos territoriales y políticas que buscan fragmentar sus organizaciones.
Y cuando el pueblo se organiza para resistir, aparece la otra cara del modelo, la criminalización de la protesta. Desde el Jujeñazo hasta hoy se multiplicaron las causas, las amenazas y los procesos judiciales contra quienes levantan la voz. Así, mientras se garantiza el avance de intereses económicos sobre los territorios y se deterioran las condiciones de vida de las mayorías, se pretende convertir en delincuentes a quienes protestan contra ese orden. No vamos a aceptar que se juzgue a los que luchan sin discutir qué provocó aquella lucha ni quiénes fueron responsables de la represión.
Por eso, desde AJÍ 20, entendemos que defender a los 19 es también defender la memoria de una lucha colectiva. No son 19 casos aislados, son parte de un conflicto político y social que sigue abierto. A tres años de aquel Jujeñazo, seguimos denunciando el ajuste sobre quienes trabajan, el avance extractivo sobre los territorios y la persecución de quienes se organizan. Porque la historia no puede escribirse desde los expedientes judiciales de un Poder Judicial bastante manchado y cuestionado, la historia se escribe desde las calles, desde las comunidades y desde la memoria de quienes nunca dejaron de luchar. EL JUJEÑAZO NO SE ENCARCELA.