Preocupados por las emanaciones de vapores que se producen en la empresa Porta Hermanos, desde que comenzó la producción de bioetanol en el establecimiento ubicado en la avenida Valparaíso, vecinas y vecinos de los barrios San Antonio e Inaudi venimos movilizándonos para que el Estado garantice que la planta no contamine el medio ambiente, ni afecte la salud de la población del sector. En febrero
del año 2012 comenzó a funcionar -en el predio propiedad de la firma que fabricaba licores y fraccionaba alcohol desde el año 1995, una planta de biocombustibles. Sus dueños anunciaron la instalación de Bio2 (Bioetanol) a través de los medios de comunicación de la ciudad de Córdoba. La Voz del Interior titulaba 16 de febrero de 2012 en su sección Negocios – Bioetanol: “Porta inició la producción de bioetanol en Córdoba”. La importancia del anuncio llevó a que portales web publicaran la noticia a nivel nacional ratificando el producto a fabricar. En relación a las condiciones de funcionamiento de este tipo de plantas, en mayo de 2011 una nota de La Voz del Interior refería a lo que se presentaba como un modus operandi que restringía la producción local de bioetanol al uso interno: “ya que ninguna está autorizada por la Secretaría de Energía de la Nación para producir. Por esta razón no hay estadísticas oficiales de producción local”. Este detalle obedece a que desde que se iniciaran las denuncias de los/as vecinos/as, la empresa sostiene que no produce bioetanol, lo que despierta desconfianza respecto a la buena fe en los negocios de la empresa para responder a sus responsabilidades. La empresa esta ubicada a 6 km del centro de la Ciudad de Córdoba (Valparaiso 4850), y colinda con los patios de numerosas viviendas familiares del Barrio San Antonio. Desde febrero de 2012 sus pobladores empezaron a notar olor desagradable y a presentar irritaciones oculares, dérmicas y respiratorias que fueron aumentando en intensidad e incluso algunos/as vecinos/as tuvieron que alejarse del barrio por recomendación de sus médicos. A raíz de ello, en mayo de 2013 decidieron concurrieron al Hospital de Clínicas de la Universidad Nacional de Córdoba a solicitar la participación de especialistas. Ante el reclamo, profesionales de las cátedras de Cátedras de Alergia e Inmunología y de Clínica Pediátrica de la Facultad de Ciencias Médicas de la UNC e integrantes de la Red Universitaria de Ambiente y Salud (Reduas), realizaron un estudio de salud ambiental en agosto de ese año. La evaluación epidemiológica alcanzó al 74% de los habitantes del barrio y refirió una elevada frecuencia de trastornos: “el 43,2% padecía cefaleas persistentes, 34,8% conjuntivitis y congestión ocular, 33,1% neumopatías obstructivas, 26,6% gastritis y/o síntomas compatibles con ésta, y un 18,2% sufría dermatitis por irritación química”. En el año 2014 la justicia provincial ordenó la realización de una pericia química ambiental de la que participaron peritos oficiales y de parte de los vecinos. Cuando aun así la lectura de los resultados fue controvertida, la presencia de estos contaminantes son indiscutidos. Por un lado, se afirmaba que los contaminantes químicos (formaldehído, tolueno, hexano y xileno) encontrados en los fermentadores de la planta y en muestras de aire recogidas en las calles de Bº San Antonio “estaban dentro de los parámetros permitidos”, aunque son categorizados como residuos peligrosos por la normativa nacional. Por otro, que su presencia podría explicar los síntomas que presentan los/as vecinos/as del sector. En julio de 2016, la organización de los vecinos de Bº San Antonio (V.U.D.A.S) solicitó a la mencionada Red de médicos una nueva evaluación de la salud colectiva ambiental en el barrio y también de Bº San Antonio Residencial. De las conclusiones del estudio se destaca: “En el ambiente de barrio San Antonio se detectan efluentes gaseosos de la planta de bioetanol de Porta Hnos. como formaldehído, tolueno, hexano y xileno según estudios ambientales previos. La población expuesta a estos tóxicos en nuestros datos presenta una tendencia al aumento de casos de cáncer, preferencialmente de piel. También se verifica alta prevalencia de niños que nacen con anomalías congénitas en frecuencias muy superiores a las que presenta toda la ciudad de Córdoba. Son muy elevadas las prevalencias de asma, conjuntivitis y dermatitis, cefaleas y se observa una preocupante multiplicación de mujeres con masas en vías aéreas superiores. La mayoría de los vecinos presenta el Síndrome de Sensibilidad Química Múltiple y las personas mayores y sobre todo los niños son los más afectados”. El trabajo concluye recomendado que se tomen “urgentes medidas ambientales para proteger el derecho a la salud de esta población preexistente en el lugar”. En el año 2019 el juez federal Hugo Vaca Narvaja en un fallo de dominio público determina la ilegalidad de la empresa Porta hnos ordenando realizar el EIA estudio de impacto ambiental y evaluación que nunca se realizó, la secretaria de ambiente de la provincia de Córdoba respondió que la empresa no requiere EIA de este modo dos leyes de carácter nacional y provincial se vulnera por el propio estado gubernamental. La empresa apela el fallo por oponerse a cumplir la ley y la asamblea vudas Fuera Porta apela porque el juez no frena la producción como medida cautelar. La cámara en dos instancias posteriores confirma la ilegalidad de Porta hnos dando como confirmado uno de los objetos del amparo ambiental de los vecinos...La Ilegalidad...falta cierre y traslado y por este motivo desde el año 2022 hay una apelación a la Corte Suprema de Justicia de la Nación allí se encuentra el último peldaño de Justicia ,esperando que 11 años sean suficientes para alcanzar justicia ambiental por los que no están por los vecinos del presente y generaciones futuras. Un nuevo pedido en la CIDH comisión Interamericana de derechos humanos se está estudiando. La responsabilidad ambiental por derechos humanos y de la Naturaleza es de cada una y cada uno sin excepción.Fuera Porta!!