05/04/2026
La victoria definitiva
La historia no termina en la cruz y la entrega. El silencio del sábado no fue el final, sino la antesala de algo eterno.
La resurrección confirma la soberanía de Dios, hace real el cumplimiento de su promesa y revela que la muerte no tiene la última palabra.
“No está aquí, pues ha resucitado, como dijo.” (Mateo 28:6)
Jesús venció al pecado atravesando la muerte e hizo posible una relación directa con Dios. La libertad ahora es eterna.
Porque Pascua no es solo un recuerdo: es la certeza de que la vida dada por Jesús siempre vence.