10/05/2026
Las Barrancas en otoño🍂
Por María Eugenia Soto
Las barrancas guardan una parte muy feliz de mi infancia 💚
Después de las clases de gimnasia de la escuela ,junto a mis amigas y compañeras del colegio, nos escapábamos a correr por ese enorme paisaje lleno de naturaleza. Pasábamos horas y horas entrenando para las maratones barriales, y para rendir el tan temido "Test de Cooper 🤣 entre senderos, subidas y bajadas que para nosotras eran pura aventura y libertad.
Claro que todo era casi un “secreto”… porque nuestras madres no nos permitían bajar solas por seguridad. Pero eran otras épocas, y aunque hoy lo pienso como mamá y entiendo sus miedos, gracias a Dios de aquellas barrancas solo nos quedaron recuerdos hermosos, tardes eternas de risas, charlas y amistad.
Las barrancas fueron mucho más que un paisaje para nosotras. Fueron aventuras, aprendizajes y momentos que hoy atesoramos en el corazón.
También recuerdo nuestras caminatas con mi mamá y mi hermana más chiquita, buscando arcilla, varillas y pequeños tesoros de la naturaleza para las artesanías de la escuela. Mientras juntábamos cosas, mamá nos enseñaba a mirar el lugar con amor y respeto, a valorar cada rincón, cada planta y cada amanecer.
Ella nos transmitió el sentido de pertenencia, el cuidado de la naturaleza y la importancia de defender lo que amamos.
Hoy, más de 30 años después, me encuentro junto a mi marido también criado en este querido barrio. contándole estas anécdotas a nuestros tres hijos. Y mientras revivimos aquellas tardes felices, soñamos con un mañana diferente para ese lugar que tanto significo para nosotros.
Porque las barrancas no son solo tierra y paisaje… son parte de nuestra historia, de nuestras raíces y de los recuerdos más lindos de muchas generaciones.
Ojalá podamos recuperar y proteger ese tesoro natural, para que vuelva a ser un espacio sano, seguro y lleno de vida para nuestro querido barrio .