31/07/2026
Hace años vemos las mismas campañas: imágenes de dolor, vergüenza, miedo e impotencia.
Pero mientras esas imágenes se repiten, las víctimas aumentan y las redes de trata perfeccionan sus mecanismos de captación y explotación.
El delito evoluciona. La respuesta del Estado y del sistema de justicia no siempre lo hace al mismo ritmo.
La lucha contra la trata no puede limitarse a una efeméride, una campaña o una visita institucional. Necesita políticas públicas sostenidas, investigaciones eficaces, condenas oportunas, asistencia integral a las víctimas y un compromiso permanente.
Porque mientras una sola persona siga siendo tratada como mercancía, todavía queda mucho por hacer.