02/06/2026
JUSTICIA POR AGOSTINA
Desde la Asociación Cooperadora expresamos nuestro profundo dolor y acompañamos a la familia de Agostina, a sus amistades y a toda su comunidad.
La violencia que terminó con la vida de una adolescente de 14 años no surge de la nada. Se alimenta de una sociedad que naturaliza las violencias hacia mujeres, niñas y adolescentes, minimiza las señales de alarma, cuestiona a las víctimas en lugar de señalar a los agresores y tolera situaciones que ponen en riesgo sus vidas.
También es necesario hablar de las responsabilidades institucionales. Cuando una familia denuncia una desaparición y encuentra demoras, burocracia o respuestas insuficientes, el Estado falla en su obligación de proteger. La búsqueda de una niña o adolescente debe activarse de manera inmediata, con todos los recursos necesarios y sin prejuicios que revictimicen a quienes atraviesan una situación de extrema vulnerabilidad.
Nos preocupa profundamente el debilitamiento y desfinanciamiento de las políticas públicas destinadas a la protección de las infancias y adolescencias y a la prevención de las violencias por motivos de género. También nos preocupa la legitimación de discursos violentos que desacreditan derechos conquistados, relativizan las desigualdades y banalizan estas problemáticas. Las palabras tienen consecuencias, especialmente cuando provienen de quienes ejercen responsabilidades de gobierno y representación.
Como comunidad educativa, este hecho también nos interpela. Las escuelas no reemplazan a las familias ni pueden suplir las obligaciones del Estado. Sin embargo, tienen un papel fundamental en la construcción de una cultura del cuidado, en la educación para la igualdad y en la prevención de las violencias. Proteger a las infancias y adolescencias exige una responsabilidad compartida y políticas públicas sostenidas que garanticen derechos y acompañamiento efectivo.
Frente al dolor, elegimos no callar. Acompañamos el reclamo de verdad y justicia por Agostina y renovamos nuestro compromiso con una sociedad donde todas las niñas y adolescentes puedan crecer libres de violencia.
Porque ninguna adolescente debería desaparecer.
Porque ninguna familia debería tener que luchar sola para ser escuchada.
Porque el cuidado de las infancias y adolescencias es una responsabilidad colectiva.
NOS SUMAMOS A LA MARCHA DEL 3J NI UNA MENOS