22/03/2026
El agua no es simplemente un recurso disponible: es el resultado de sistemas naturales que la almacenan, regulan y distribuyen en el tiempo. En Argentina, los glaciares ocupan un lugar central en ese equilibrio. Alimentan cuencas hidrográficas, sostienen ecosistemas y contribuyen al abastecimiento de agua para millones de personas.
En un contexto de cambio climático, que ya está acelerando su retroceso, estos sistemas enfrentan nuevas presiones. Entre ellas, la discusión sobre posibles modificaciones en la normativa que los protege, una ley construida a partir de evidencia científica y procesos de movilización social, que reconoce a los glaciares y al ambiente periglaciar como reservas estratégicas de agua.
Los cambios en debate podrían habilitar intervenciones en zonas de alta montaña, relativizar el valor hídrico del ambiente periglaciar y debilitar mecanismos de protección en un escenario de creciente vulnerabilidad climática.
Lo que está en juego excede la conservación de un ecosistema particular: se trata de la estabilidad de sistemas que regulan el agua en amplias regiones del país.
💧 En un escenario de crisis climática, informarse y seguir de cerca estas discusiones es parte de comprender cómo se sostienen —o se ponen en riesgo— las condiciones que hacen posible la vida, hoy y en el futuro.