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𝐋𝐎 𝐉𝐔𝐒𝐓𝐎 𝐄𝐒 𝐉𝐔𝐒𝐓𝐎𝐏𝐨𝐫 𝐀𝐥𝐞𝐣𝐚𝐧𝐝𝐫𝐨 𝐌𝐚𝐫𝐜𝐡𝐢𝐨𝐧𝐧𝐚 𝐅𝐚𝐫𝐞́ (*)Inconscientemente personas con responsabilidades públicas han tomado ...
02/07/2025

𝐋𝐎 𝐉𝐔𝐒𝐓𝐎 𝐄𝐒 𝐉𝐔𝐒𝐓𝐎

𝐏𝐨𝐫 𝐀𝐥𝐞𝐣𝐚𝐧𝐝𝐫𝐨 𝐌𝐚𝐫𝐜𝐡𝐢𝐨𝐧𝐧𝐚 𝐅𝐚𝐫𝐞́ (*)

Inconscientemente personas con responsabilidades públicas han tomado el caso de Carlos S. Menem como paradigma de cómo podrían terminar algunas peripecias legales. En prisión domiciliaria.

Cristina Fernández de Kirchner, al igual que Menem, fue condenada por sentencia de dos instancias en las que intervinieron una pluralidad de jueces y fiscales nombrados en una buena mayoría por ella o su marido. La Corte Suprema confirmó las sentencias de instancias inferiores. Al igual que Menem, se le concedió en atención a que su edad superaba los 70 años el beneficio de la prisión domiciliaria, con el uso de una tobillera electrónica para asistir en el control del cumplimiento de la sentencia.

Lo justo es justo.

En circunstancias anteriores, incluso en los casos de personas condenadas del entorno de la señora de Kirchner, algunas personas tuvieron sus condenas confirmadas por la Corte Suprema. Las circunstancias de su prisión domiciliaria fueron bastante estrictas: el ex presidente Menem en una alejada quinta del conurbano, con muy limitada posibilidad de movilizar a sus partidarios fieles. La ex presidente Kirchner tiene la posibilidad de servir su condena en la vivienda que había elegido para residir recientemente, en un entorno plenamente urbano de Buenos Aires; con la posibilidad de salir al balcón de su departamento para arengar, hablar y dialogar con sus partidarios.

No parece justo un trato tan diferenciado.

El régimen de visitas en un contexto de condena por un caso penal de defraudación al Estado (es decir, ¡una malversación de dinero público de los contribuyentes!) siendo la condenada la máxima responsable por la administración del propio Estado, debe respetar el hecho claro de que la condenada está cumpliendo una pena de reclusión domiciliaria. Una larga lista de senadores y diputados nacionales de su facción planteó al TOF la necesidad de no tener restricciones en el acceso a su lideresa, amenazando con ignorar cualquier restricción que impusiera la Justicia. Habría que recordar que la ex presidente no está guardando cama o reposo por razones médicas o sociales. El TOF consideró el planteo de los legisladores nacionales como “impertinente” y confirmó los términos de su régimen de visitas.

Lo justo es justo.

El barrio de Recoleta, residencia de una buena cantidad de los ciudadanos criticados y denostados durante décadas por la ex presidente, ya ha tenido que soportar los ronroneos más o menos estridentes de sus partidarios en ocasión del presunto atentado que sufrió en su oportunidad. Ahora le toca el turno al barrio de Constitución. La prisión domiciliaria de la señora de Kirchner ha alterado no sólo la merecida paz de sus vecinos de edificio, cuadra y barrio dada la insistencia de sus partidarios en manifestarse ruidosa y agresivamente en contra de la sentencia confirmada.

No parece justo un trato diferenciado que perjudica la paz y la armonía de barrios decentes de la ciudad de Buenos Aires cuando existen otras alternativas para su reclusión.

Aunque una vasta mayoría de la opinión pública parece acordar con la culpabilidad (ante pruebas masivas e irrefutables) de la condenada, subsiste una facción minoritaria que por interés o por fanatismo niega la realidad y pretende continuar gozando de las mieles de su liderazgo. Es deseable que tanto la opinión mayoritaria como la propia Justicia perseveren en el castigo justo hacia quien debió ejercer la conducción de los destinos de la Nación con honestidad y patriotismo.

Que la Justicia sea justa y ejemplarizadora.

(*) Presidente de la Fundación ANDES

𝐕𝐎𝐓𝐎 𝐔́𝐓𝐈𝐋, 𝐕𝐎𝐓𝐎 𝐓𝐀́𝐂𝐓𝐈𝐂𝐎𝐏𝐨𝐫 𝐀𝐥𝐞𝐣𝐚𝐧𝐝𝐫𝐨 𝐌𝐚𝐫𝐜𝐡𝐢𝐨𝐧𝐧𝐚 𝐅𝐚𝐫𝐞́Dos citas electorales en particular titilan en el radar de cualqu...
12/05/2025

𝐕𝐎𝐓𝐎 𝐔́𝐓𝐈𝐋, 𝐕𝐎𝐓𝐎 𝐓𝐀́𝐂𝐓𝐈𝐂𝐎

𝐏𝐨𝐫 𝐀𝐥𝐞𝐣𝐚𝐧𝐝𝐫𝐨 𝐌𝐚𝐫𝐜𝐡𝐢𝐨𝐧𝐧𝐚 𝐅𝐚𝐫𝐞́

Dos citas electorales en particular titilan en el radar de cualquier argentino republicano en este año del Señor de 2025. Esto en el contexto de elecciones de medio término en las que es indispensable que obtengan una fuerte mayoría parlamentaria las fuerzas que rechazan el populismo de izquierda.

La primera y la más desgastante hasta ahora es la elección de la mitad de la Legislatura porteña. Las dos fuerzas de centro-derecha han privilegiado la identidad propia y la independencia en la oferta electoral por razones de egoísmo municipal. El Pro porque naturalmente quiere defender su gran bastión electoral que controla desde 2007. LLA porque tiene una cerrada vocación por deglutir al Pro dentro de una gran tienda libertaria. El gran riesgo es que salga primera la lista encabezada por Leandro Santoro, un militante K de origen radical. Probablemente la suma de votos de Pro y LLA exceda ampliamente el hito del 50%, pero si Santoro se llevara un titular periodístico podría afectar la credibilidad del gobierno nacional.

La segunda cita que hasta ahora no se ha terminado de estructurar es por la renovación de las dos cámaras de la Legislatura bonaerense. El hemisferio peronista en este caso posa por el momento con estar dividido y ha suspendido las PASO para este año… La oposición provincial ya fue dividida en 2023 y consiguió entregarle la reelección al gobernador Kicillof.

El voto porteño está cercano y las primeras encuestas le daban la ventaja a Manuel Adorni, portavoz del presidente Milei y cabeza de lista de LLA; una figura dedicada a cultivar la división entre personas que piensan en forma parecida aunque no igual. La candidatura de Silvia Lospennato, diputada nacional que baja a esta elección para encabezar la boleta local del Pro, no puede ser calificada de acierto y genera dudas y divisiones entre el electorado de centro-derecha por distintos motivos. Ambos grupos han sufrido desgajamientos diversos que podrían generar una gran fragmentación en la Legislatura porteña. Un voto útil orientaría a la elección táctica de fortalecer a las dos grandes listas y eventualmente decantar por la lista que tenga mayor probabilidad de derrotar al peronismo en la ciudad.

El voto bonaerense está más lejano y dicen las malas lenguas que los dos bloques no peronistas están aguardando una definición de la presunta división entre Kicillof y Fernández de Kirchner. La provincia y el país requieren desesperadamente que se le arrebate el control de la Legislatura al partido del gobernador. Ahorraría a la provincia la deriva colectivista y populista del gobernador en la segunda parte de su último mandato. Debilitaría su condición de potencial candidato a la presidencia en 2027.

En este caso son los liderazgos de LLA y del Pro los que tienen que olvidar sus mezquinos intereses partidarios y personales, para permitirle a sus votantes confluir en una lista que asegure una barrera infranqueable a Kicillof, quien no tiene realmente resultados positivos para mostrar en su gestión en ninguno de los grandes cargos que ha ocupado en su carrera política.

Los republicanos (ñoños o no) debemos trabajar fuertemente para que se den las mejores condiciones para derrotar definitivamente al populismo en este año electoral. De los resultados de 2025 dependen no sólo los futuros resultados en elecciones subsiguientes sino también la continuación de la mejora de los indicadores socioeconómicos, única garantía real de conquista de la voluntad del pueblo hacia una gestión racional y hacia bases sólidas para superar los 80 años de decadencia cuyas consecuencias aún sufrimos.

(*) Presidente de la Fundación ANDES

𝐋𝐀 𝐉𝐔𝐒𝐓𝐈𝐂𝐈𝐀 𝐘 𝐋𝐀 𝐆𝐎𝐁𝐄𝐑𝐍𝐀𝐍𝐙𝐀 𝐏𝐔́𝐁𝐋𝐈𝐂𝐀𝐏𝐨𝐫 𝐀𝐥𝐞𝐣𝐚𝐧𝐝𝐫𝐨 𝐌𝐚𝐫𝐜𝐡𝐢𝐨𝐧𝐧𝐚 𝐅𝐚𝐫𝐞́ (*)  Había preparado este título para un artículo que...
18/03/2025

𝐋𝐀 𝐉𝐔𝐒𝐓𝐈𝐂𝐈𝐀 𝐘 𝐋𝐀 𝐆𝐎𝐁𝐄𝐑𝐍𝐀𝐍𝐙𝐀 𝐏𝐔́𝐁𝐋𝐈𝐂𝐀
𝐏𝐨𝐫 𝐀𝐥𝐞𝐣𝐚𝐧𝐝𝐫𝐨 𝐌𝐚𝐫𝐜𝐡𝐢𝐨𝐧𝐧𝐚 𝐅𝐚𝐫𝐞́ (*)

Había preparado este título para un artículo que iba a escribir en 2021. Los hechos de la política argentina me desviaron hacia otros temas. Hace poco revisé la carpeta de Fundación Andes y encontré un documento de Word con este título. Intrigado lo abrí y lo encontré vacío. No lo había escrito…

Hoy 2025 hay un entorno muy distinto.

En marzo de 2025 encuentro necesario escribir finalmente este artículo, porque de nuevo la Justicia ha pasado a ser una bisagra clave en la construcción republicana de nuestro país. Es decir, de una sociedad con orientación hacia la libertad con un consenso social que nos permita generar un liberalismo sustentable. Y que no estemos en este momento construyendo uno más de nuestros recurrentes espasmos liberales que, con menor o mayor disimulo, se han tratado de implementar desde la década de 1950…

Alguien podrá decir que provengo de una familia judicial. Mi abuelo Santo S. Faré y buena parte de sus familiares y descendientes tuvieron actuación en el Poder Judicial. Mi visión está teñida por la reputación y el recuerdo de una honestidad intachable, una fundamentación intelectual con visión de futuro y un enorme entusiasmo personal para potenciar la eficacia de la Justicia que era tan necesaria en el período 1920-1950 como lo ha sido en toda la historia de la Argentina.

La cruda realidad es que en un país no puede haber buena gobernanza, es decir el ejercicio del gobierno según reglas[1], sin que haya un equilibrio republicano de poderes. La explicación es simple si recordamos qué nos dice la “Gobernanza 101”[2] sobre los buenos principios de gobierno que deben estar presentes en la arena política:

Delegación de autoridad, empoderando a cada nivel.
Controles y contrapesos, el famoso “checks and balances” que parecen estar hoy fuera de moda en los propios EE.UU.
Decisiones profesionalizadas.
Accountability.
Resolución de conflictos de intereses.
Alineamiento de intereses.

La buena actuación de una Justicia independiente en un país debe ser evaluada a la luz de varios de estos principios. El primero es la existencia de mecanismo de control y contrapesos, que implica que un juez, una cámara o la Corte Suprema pueden objetar y cancelar decisiones del Poder Ejecutivo o leyes sancionadas por el Poder Legislativo; y que las decisiones judiciales son acatadas y aplicadas estrictamente por los otros poderes. Hemos tenido ejemplos en el pasado de que esto no se ha dado en el caso de la destitución del procurador de la provincia de Santa Cruz o la restitución de partes de la coparticipación a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. El Poder Ejecutivo tiene una gran capacidad de ejecución y parece más propenso al abuso de su posición relativa de poder.

En un sistema democrático, la aplicación de una gobernanza republicana implica que los Poderes Ejecutivo y Legislativo se someten a la voluntad popular de acuerdo con ciertos ciclos electorales. Pero esa forma de accountability es limitada dada la masividad de opiniones y las emociones que surgen en cualquier campaña electoral. El back-up màs confiable y con presencia permanente para asegurarse de que estos dos poderes rindan cuentas de sus decisiones es el cuestionamiento en sede judicial de su actuación. Un Poder Judicial que comprenda las complejidades técnicas de la realidad de los asuntos que llegan a su consideración y que sea independiente en su evaluación de cada situación resulta de una indispensabilidad que no es necesario explicar.

La transparencia es inherente en el manejo de la cosa pública en un sistema republicano y democrático. Puede haber buenas intenciones cuando se diseña, implementa y difunde un proceso de compras del sector público; y también malas intenciones cuando se suspende su aplicación. Un Poder Judicial profesional e independiente estará en condiciones de arrojar luz cuando el Poder Ejecutivo busca embrollar las situaciones.

No es infrecuente que existan conflictos de intereses entre los poderes en su entendimiento de la aplicación de las leyes y otros instrumentos, así como también entre distintos niveles del Estado – por ejemplo entre el gobierno federal y una o más provincias; o entre una provincia y uno o más de sus municipios. Una Justicia ágil, objetiva y que se aferra al cumplimiento de la Constitución Nacional (o provincial) es la garantía de que no se producirán bloqueos eternos en la acción del Estado.

Por último, los tres Poderes del Estado en sus distintos niveles deben tener alineados sus intereses en la construcción del bien común y en la gestión responsable de la cosa pública. Si algún miembro de algún poder de algún nivel se desalinea es porque hace predominar en sus decisiones y en su actuación intereses de una facción o incluso los propios intereses personales – como se ha visto en tantos resonados casos de corrupción en el Estado que están atravesando nuestro sistema judicial.

Este breve recorrido conceptual muestra que es absolutamente esencial para la buena gobernanza (y por lo tanto, para el funcionamiento) de una república democrática la existencia de una Justicia competente, valiente e independiente que asegure la rendición transparente ante la sociedad y la resolución razonable y rápida de conflictos que es inevitable que surjan en la acción política de cualquier sociedad humana.

Argentina es un país en el que lamentablemente todos los gobiernos desde el regreso de la democracia han buscado moldear a la Justicia a su imagen y semejanza. Esta búsqueda de la suma del poder debería pertenecer a los primeros años de la organización nacional, pero no figurar como una prioridad oficial en una democracia republicana y liberal que busca retornar a los primeros rangos del concierto de las naciones.

[1] Escritas en un país como la Argentina, no escritas en un país como Gran Bretaña.

[2] Extraìdo de materiales que utiizo en mis clases en los programas del IGEP – Instituto de Gobernanza Empresarial y Pública www.igep.org.ar y los Draper Founder Programs de Draper House Americas www.draperhouseamericas.com



(*) Presidente de la Fundación ANDES

𝐏𝐀𝐑𝐀 𝐐𝐔𝐄 𝐑𝐄𝐀𝐋𝐌𝐄𝐍𝐓𝐄 𝐍𝐎 𝐕𝐔𝐄𝐋𝐕𝐀𝐍 𝐌𝐀𝐒𝐏𝐨𝐫 𝐀𝐥𝐞𝐣𝐚𝐧𝐝𝐫𝐨 𝐌𝐚𝐫𝐜𝐡𝐢𝐨𝐧𝐧𝐚 𝐅𝐚𝐫𝐞́ (*)  Primero de marzo de 2016. El peronismo agita la ima...
09/02/2025

𝐏𝐀𝐑𝐀 𝐐𝐔𝐄 𝐑𝐄𝐀𝐋𝐌𝐄𝐍𝐓𝐄 𝐍𝐎 𝐕𝐔𝐄𝐋𝐕𝐀𝐍 𝐌𝐀𝐒
𝐏𝐨𝐫 𝐀𝐥𝐞𝐣𝐚𝐧𝐝𝐫𝐨 𝐌𝐚𝐫𝐜𝐡𝐢𝐨𝐧𝐧𝐚 𝐅𝐚𝐫𝐞́ (*)


Primero de marzo de 2016. El peronismo agita la imagen del helicóptero como posibilidad de salida institucional para un presidente Mauricio Macri recién instalado y que tenía una debilidad política congénita. Un Congreso y provincias todavía dominadas por el aparato peronista. Ese día la plaza se llena de partidarios de Macri.

Un canto atronador unifica a todos los presentes en la plaza. La letra: simple y dirigida al peronismo después del desastroso estado en que devolvió la presidencia la señora Cristina Fernández – NO VUELVEN MÁS. La música: irónicamente se usa parte de la marcha peronista.



En un abrir y cerrar de ojos, llegamos al post mortem de las PASO 2019. Agonía y humillación del bando republicano. En el microcentro porteño, dos de los actuales consejeros de Fundación Andes se comprometieron a trabajar para que nunca más pudiera ganar las elecciones un partido populista.



La ilusión de haber construido un partido y una alianza con vocación de poder


En los cuatro años anteriores, el electorado republicano había tenido dos grandes sorpresas. Una fue la aparición en Argentina de un partido de centro-derecha con vocación de poder, algo parecido a lo que ha resultado en España el Partido Popular. La otra fue la capacidad de tres lìderes de generar una alianza de partidos con vocación de llegar y ejercer el poder. Cuando ese liderazgo ganó la elección de 2015 hubo seguramente ninguneos y se desaprovecharon oportunidades históricas. Ese error estratégico no debería justificar que otro presidente cometa los mismos errores en aras de una supuesta vendetta histórica ni justifica un ninguneo en 2025 en razón de acciones infortunadas y equivocadas 10 años atrás.

Está claro que el electorado republicano tiene diversas sensibilidades y por serlo tiene además la capacidad y la tendencia a analizar la realidad y sacar conclusiones críticas de lo que observa en su propio campamento y en tribus cercanas. La construcción de una opción no peronista de poder tenía y tiene que hacerse con la amplitud necesaria para cobijar a la mayoría de esas voluntades contra el populismo. Nuevamente a mano el ejemplo del PP español: nació como Alianza Popular, una construcción electoral que unìa socialdemócratas, centristas, liberales, democristianos, conservadores, ex militantes del franquismo que reconocían el cambio de los tiempos y seguramente algunos franquistas oportunistas. Solo el tiempo, los éxitos electorales y el ejercicio del poder a nivel nacional llevaron a que esas voluntades tan diversas buscaran su confluencia en un partido político orgánico y cohesionado.


Los votantes republicanos tenían la ilusión de estar observando ese mismo proceso en la Argentina – finalmente…

La llegada del outsider y sus métodos heterodoxos

Sería fácil calificar a Javier Milei como un cisne negro. Pero no lo es, si es una discontinuidad en el sistema político argentino. Las condiciones estaban dadas para que se produjera su aparición en una sociedad que combinaba dos características: 1) el auge de los paneles escandalosos en la televisión abierta y a veces en los canales de cable; 2) la evidente incompetencia, ignorancia y corrupción del gobierno de Alberto Fernández que tuvo el tupé de anunciarse como el “gobierno de científicos”. Jamás un funcionario había enunciado en público semejante mentira y muchos seguidores del peronismo empezaron a tomar conciencia de la estafa que ese partido venìa cometiendo hacia los trabajadores con mas desparpajo desde comienzos del siglo XXI.

Juntos por el Cambio (JxC) se planteó siempre ser una alternativa republicana al peronismo, en particular a su versión K. La elección de 2021 alentó las esperanzas de recuperar el poder en el siguiente turno presidencial. Un ego monstruoso que fue primero alimentado por el propio Macri y luego por buena parte de los políticos de la alianza se planteó como el candidato natural de JxC aunque contradecìa muchos principios caros a los votantes del PRO. Las PASO hicieron su trabajo dentro de la alianza.

Pero por derecha se consolidó un outsider que aprovechó el hartazgo de buena parte de los trabajadores y con su perfil contrario y exaltado se apalancó en su actuación como panelista y en la penetración de las redes sociales para posicionarse como el colector de la desconformidad y la esperanza de un cambio muy radical. La actuación del candidato-Ministro fue tan aterrorizante y abiertamente manipuladora que no fue tan difícil para los votantes de Patricia Bullrich volcarse hacia Milei en el ballotage.

Mieli hablaba de “la casta” con un desprecio y un discurso anti-política que ha seducido a los muchos disconformes con la actuación de la democracia en estos 40 años.


Milei, el populismo y el peronismo

El nuevo presidente tiene un pequeño pecado original. Hubo un momento en que se complotó con el peronismo oficialista para combatir a JxC e incluso abrevó en sus filas para formar sus listas electorales. Combatir a una alternativa de cambio firme y racional, usando los recursos de quienes aceleraron la decadencia del país en el anterior período presidencial…

Su discurso violento frecuentemente irracional choca con la capacidad de docencia de alto nivel en economía con la que nos deleita cada tanto. Milei ha leído mucho y tiene capacidad de síntesis sobre economía. No parece tener ningún respeto por la institucionalidad aunque cita profusamente a Juan Bautista Alberdi y promete actuar dentro de la Constitución.

Al electorado republicano (y probablemente también al propio) lo confunde permanentemente. La desregulación, la baja de impuestos, la lucha contra la corrupción son elementos esenciales de un cambio cultural pregonado. Las bravuconadas, los insultos, las agresiones y cualquier arreglo que involucre el nombramiento de Ariel Lijo en la Corte Suprema son contraolas que arriman a La Libertad Avanza (LLA) con el peronismo más rancio.

Con sus tácticas preelectorales, Javier asusta a propios y aliados agigantando las figuras del gobernador de Buenos Aires y de la ex presidente y ex vicepresidente.

La escollera, la Unión Soviética y la ruta del dinero

La praxis política del gobernador de Buenos Aires se aproxima a sus juveniles entusiasmos por la economía soviética. Tiene que ver màs con una visiòn izquierdista de la economía que con la ideología fundacional del peronismo, con sus flirteos con la Carta del Lavoro de la Italia fascista. La elección de 2023 tuvo una màxima frustración para el electorado republicano: la candidata de LLA en la provincia de Buenos Aires insistió en postularse y dividió así el voto no peronista, permitiendo la reelección del gobernador. Un gobernador manifiestamente incompetente en la gestión de la economía y sobre todo de las empresas, con la increíble pretensión de comprar Aerolìneas Argentinas.

La pretensión de Kicillof de convertirse en candidato a presidente desde la gobernación de Buenos Aires puede ser frustrada por una larga tradición histórica que se ha dado en llamar la maldición de Rocha, gobernador bonaerense que fundó La Plata como capital provincial cuando se federalizò la ciudad de Buenos Aires. El grave peligro de una postulación exitosa sería tomar un rumbo completamente contrario a las muchas acciones positivas que ha tomado el gobierno federal a cargo de Javier Milei: su resentimiento y sus preferencias personales nos llevarìan a correr el riesgo de la fascinación soviética que ha manifestado el economista...

El campo republicano y todo el arco no peronista deben confluir en una escollera sólida que arranque en 2025 la mayoría en la Legislatura provincial de las manos del gobernador y eventualmente consiga controlar el Ejecutivo provincial a partir de la elección de 2027. La provincia necesitará entonces no sólo una buena gestión en obras y servicios, sino además encarar una reforma institucional y constitucional que la ponga màs a tono con el espíritu alberdiano de la Constitución Nacional.


También debe alejar de un potencial triunfo a cualquier lista de diputados que encabece la ex presidente y ex vicepresidente. Su comportamiento "kleptocrático" debe ser castigado tanto en las urnas como en los juzgados para consolidar un verdadero cambio en una cultura política que ha tolerado la manipulaciòn y la corrupción durante demasiado tiempo.


Las arrogancias y la ceguera

Demasiados funcionarios del gobierno de Mauricio Macri fueron muy arrogantes en la gestión, para qué dar ejemplos… En la oposición, no pocos dirigentes del PRO han continuado su interacción con otros políticos con esa misma arrogancia que parece estar tan acendrada en el ethos amarillo.

Sin embargo, eso no justifica que el gobierno actual y sus partidarios repitan la arrogancia en sus conductas y en particular en su relación con los llamados partidos o bloques aliados en el Congreso. Son aliados y si son casta lo son menos que otros grupos de gente. La realidad es que gobierno y aliados se necesitan mutuamente para desarmar los desaguisados de ochenta años de errores conceptuales y de desvíos de la concepción alberdiana.

Ya dije un poco más arriba que en el bando republicano no debemos actuar con ceguera. Ahora digo con todo el énfasis posible que la prioridad en 2025 debe ser debilitar al gobernador de la provincia de Buenos Aires y rezar porque la maldición de Rocha siga vigente por unos años más.

¿Qué podemos hacer?

El ciudadano con conciencia republicana tiene que empujar de viva voz en reuniones, chats y expresiones públicas (¿por qué no una carta de lectores a un diario o un artículo en alguna red social?) el pedido de que se forme una alianza del campo no peronista armada con respeto por las ideas y tradiciones de cada uno de los partidos miembros, sin calificaciones excluyentes y sin una visión hegemónica, tentación tan fuerte y recurrente en la política argentina. Esta pluralidad realmente es justa y necesaria para un verdadero cambio en el largo plazo.

Los ciudadanos preocupados deben aprender a votar en forma táctica, algo que no se vio en la elección bonaerense de 2023 pero que si se ha visto en las elecciones parlamentarias británicas de 2024. Votemos para que gane el candidato con mayor chance de vencer al candidato peronista. Será nuestro deber como ciudadanos y nuestra salvación como Nación.

¿Qué persona que conozca de negocios y de la historia de Argentina podría cuestionar el rumbo de la política económica? 80 años de regulación y ataduras, de estatismo, de gasto irresponsable e improductivo, de impuestos confiscatorios: todo esto nos ha llevado a esta gran decadencia que padecemos. La libertad responsable es un elemento esencial de la vida de un país que avanza en el siglo XXI.

Pero como dije en un artículo anterior, la libertad nunca puede ser un valor absoluto ya que la libertad de un ciudadano termina al menos donde comienza la libertad de otro conciudadano. Ni siquiera la democracia lo es, si la entendemos como un mecanismo institucional de elección de los lideres políticos del país. La República es el valor supremo que debe guiar al ciudadano de a pie y al líder elegido – con sus conceptos de gobierno limitado, accountability a todo nivel y separación de poderes.



(*) Presidente de la FUNDACIÓN ANDES

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Buenos Aires
1116

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