23/04/2026
María tiene 52 años y una historia que no pasó desapercibida.
Durante años trabajó en la ruta con su puesto de venta de lombrices, rebuscándosela como podía. La vida no había sido fácil, y durante mucho tiempo sintió que no tenía opciones.
Cuando nació su hijo más chico, en 2014, tomó una decisión: quería construir algo distinto. Llegó a De Puertas Abiertas y de a poco, en el grupo de emprendedoras, encontró un espacio donde pudo compartir su historia sin miedo y sin ser juzgada.
Ahí empezó también a fortalecer su emprendimiento: aprendió a calcular costos, poner precios y organizar sus ingresos.
Siempre fue una mujer fuerte pero fue en comunidad donde pudo reconocerse así.
Hoy María sigue buscando oportunidades todos los días: cocina, produce y vende adaptándose a cada cliente.
Historias como la de María nos recuerdan que, cuando hay acompañamiento, las oportunidades se multiplican.
🤝Gracias por ser parte de esta red que sigue creciendo!❤