08/06/2026
Descripción de un Ser Conciente, en este caso alguien que conoció a Gurdjieff:
"-Tenía un rostro hermoso o, más bien, se sentía que tenía la responsabilidad de su rostro y esto daba la impresión de belleza.
-Se sentía que, en cualquier ocasión, podía contar consigo mismo.
-Todo cuanto hacía venía realmente de él. Nosotros sólo raras veces mandamos en nuestros actos. Nosotros no hacemos: eso se hace a través de nosotros. En cuanto a él, sus actos le pertenecían.
-Había adoptado una disciplina, pero no dependía de esa disciplina. Se miraba someter a ella como se observa un motor para saber que gira sin enganches. Tenía un ojo por encima de sí mismo, que vigilaba, controlaba. Él era libre.
-No se lo pescaba jamás en faltas de clarividencia. Posaba sobre él mismo, sobre las cosas, sobre los demás, una mirada siempre mantenida a cierta distancia.
-Poseía voluntad, pero eso es poco decir. Tenía la voluntad de la voluntad. Y esa voluntad de la voluntad, nunca cambiaba de intensidad.
-Era compacto y de gran densidad. El ser de un hombre va desde la esponja al granito. Su ser hacía pensar en el granito.
-Su energía no era la facultad del ser accionada violentamente desde afuera. Era una sustancia que él había acumulado en su propio interior y que empleaba a voluntad.
-Ni la imaginación, ni el miedo tenían poder sobre él.
-Su palabra no lo traicionaba; él no se vaciaba por la boca.
-Se hallaba presente en lo que decía, pensaba, sentía, hacía. Estaba allí donde estaba. No era su sombra, sino él.
-Al verlo, se tenía la impresión de que es importante vivir.
Usted llegará rápidamente a estas aproximaciones. Ellas levantan el velo sobre cierta noción del hombre, casi sobrenatural, que llevamos casi en el fondo de nuestro ser. Aquí comienza la enseñanza de Gurdjieff." (del libro "Gurdjieff" de Louis Pauwels) Ver menos