Fundamentación
La actividad editorial de la Argentina cuenta con gran cantidad de profesionales que intervienen de diverso modo en el proceso de transformación de textos destinados a ser difundidos en formato digital e impreso; pero son específicamente los correctores, formados en el conocimiento de la normativa española, los que trabajan meticulosamente en la erradicación de los errores que comp
rometen la legibilidad, la claridad y la adecuación de dichos textos. Las funciones de los correctores difieren según el marco institucional en el cual desarrollen sus tareas –editoriales, medios gráficos, instituciones públicas o privadas, etc.–, según el soporte –formato digital o papel– y según la modalidad –como externo en forma independiente o en las editoriales o instituciones en relación de dependencia–¬. Esta diversidad suele operar en detrimento del trabajo en equipo con otros correctores y con otros integrantes del proceso editorial, pero además provoca algunos desajustes presupuestarios entre los diversos tipos de corrección (de estilo, de pruebas, de ferros, de contenido, de contenido, etc.), es decir la ausencia de tarifas y criterios de cobros consensuados. Otro factor que dificulta la labor de corrección es la diversidad de materiales de consulta –diccionarios, manuales de estilo, normativa y redacción–, dado que la mayoría de ellos pertenece al ámbito de la RAE y, por lo tanto, prescriben para la variedad de España. Por otro lado, los correctores se rigen por pautas editoriales o institucionales para las cuales brindan sus servicios, hecho que genera una multiplicidad de criterios y un constante esfuerzo de adaptación por parte del profesional, según para quién esté realizando su labor. Por otra parte, la industria editorial argentina parece no visualizar a la AAL como la institución encargada de fijar la norma para nuestra variedad del español, lo que provoca que nuestro mercado editorial pierda la posibilidad de constituirse en sí mismo en generador de una norma regional para alcanzar, de ese modo, el prestigio que tal realidad conlleva.