30/05/2026
28 DE MAYO NO ES 21 DE SEPTIEMBRE
El 28 de mayo de 1918 es una verdadera fecha Patria.
Ese día el pueblo armenio, unido como un puño, hizo tronar el escarmiento al ejército regular turco venciéndolo en Sardarabad y humillando su poder militar. Fue tan grande la derrota que los turcos debieron huir del campo de batalla, frustrándose su sed de exterminio y de usurpación territorial.
El general Antranik y Karekín Nështeh, deseaban desde allí recuperar La Patria usurpada por Turquía y fueron frenados por la dirigencia armenia, que se conformaba con gobernar los 11.000 km2 que el 4 de junio les fueron acordados por los turcos vencidos, en el documento llamado “Tratado de Batúm”.
Ninguno de nuestros dos grandes próceres hicieron caso a semejante necedad y llenos de valor, coraje y patriotismo, recuperaron para ese Gobierno armenio más de 30.000 km2, combatiendo y venciendo a los turcos que escapaban desesperadamente frente a sus intervenciones militares.
Con el espíritu que fuimos jalonando a través de nuestra milenaria historia, los armenios combatíamos y vencíamos a los turcos por doquier. En Armenia Oriental, donde se empezó a gobernar Ereván y sus adyacencias luego de la victoria en Sardarabad, fueron anexadas Syunik, Artsaj, Najicheván, Djavajk, Kars y Ardahan entre otras provincias, como también en Armenia Occidental donde los sobrevivientes del genocidio conformaron la Legión Armenia dentro de la Legión Extranjera que vencieron a los turcos en la inolvidable batalla de Arará y en otros combates en Siria y Palestina, incluyendo la liberación de Cilicia que fue recuperada para Armenia.
Luego de las victorias militares llegó la hora de la preeminencia de la diplomacia, y los armenios ya estábamos preparados para ello desde 1912, cuando el Catolicós Kevork V envió a Boghós Nubar a París para que frente a todos los cancilleres de las grandes potencias occidentales bregara allí por Armenia Occidental. (En la foto, Boghós Nubar y Avedís Aharonian en París, 1920)
Es por esa conjunción de unidad, valentía, patriotismo y relaciones diplomáticas, que nuestros mayores obtuvieron el reconocimiento internacional del Estado Armenia en el año 1920 y por eso Armenia accedió a firmar el Tratado de Sèvres y a obtener el arbitraje internacional del presidente estadounidense Woodrow Wilson que definió las fronteras occidentales de nuestro Estado milenario que obtenía reciente reconocimiento internacional el que se encuentra vigente hasta el día de hoy.
Paralelamente nos usurparon, nos sovietizaron y por el abandono que sufrimos de parte de las potencias occidentales que nos dieron la espalda cuando en realidad tenían la obligación de auxiliarnos porque nos ganamos ese derecho en el campo de batalla durante la primera guerra mundial, los turcos siguieron exterminándonos sin posibilidad de defensa.
En 1990 comenzó a ceder la garra oriental que aprisionaba a nuestro Estado, pero la dirigencia armenia soviética ya era más soviética que armenia después de 70 años de adoctrinamiento en contra de la Patria.
El 21 de septiembre de 1991, esa dirigencia que persiste al día de hoy repartida entre oficialismo y oposición, con egoísmo, ignorancia y codicia, se convirtió en una élite decadente y patética que, a espaldas del pueblo, decidió separar 29.743 km2 de nuestro Estado reconocido en 1920 para declarar la independencia de ese diminuto territorio que era el que efectivamente gobernaban dentro de la Unión Soviética.
Así fue como todas nuestras provincias de Armenia Occidental, junto a Kars, Ardahan, Djavajk, Najicheván y a Artsaj fueron abandonadas a su suerte. Las provincias armenias de Armenia Occidental identificadas en seis “vilayetos” siguieron usurpadas por Turquía al igual que Kars y Ardahán, Djavajk fue reivindicada por Georgia usufructuando beneficios indebidos recibidos en la URSS y Azerbaiyán hizo lo propio con Najicheván donde en época soviética realizó una limpieza étnica e intentó hacer lo mismo en Artsaj.
Artsaj fue atacada por Azerbaiyán y su pueblo fue obligado a luchar por su supervivencia y su armenidad, con la heroica victoria inicial y el resultado actual provisorio que todos conocemos.
Desde el día que nacimos somos ciudadanos del Estado Armenia de 1920, pero el 21 de septiembre de 1991 comenzó a desarrollarse un plan tendiente a que nosotros dejemos de ser armenios, ya que nos impusieron que aceptemos que la única Armenia que existe es la actual República de Armenia y que los únicos verdaderos armenios que existen en el mundo son los que viven allí; país que obtuvo su hora 0 ese 21 de septiembre sin historia previa ni derecho a reivindicación territorial alguna. Curiosamente nos invitan a celebrar cada año junto a ellos la conmemoración de ese día porque es su día fundacional, el día en que se separaron de nosotros y comenzaron a ser un sujeto de derecho internacional con aspiraciones a ser la única armenia, pequeña y diseñada artificialmente para destruir al gran Estado obtenido en 1920.
Recién en el año 2004 el pueblo armenio empieza la reacción contra el pacto “poder geopolítico internacional-dirigencia armenia soviética” cuyo principal acuerdo es guardar en secreto y bajo cuatro llaves todo lo atinente a la vigencia del Estado Armenia que el mundo reconoció internacionalmente durante el año 1920, y se firmó en Shushí un manifiesto que reivindica al pueblo originario de Armenia Occidental y a su gran Estado, conformándose luego en 2011 el Gobierno de la República de Armenia Occidental que a su vez se alzó en el plano jurídico internacional como el Estado continuador del Estado Armenia.
Inspirados en la victoria monumental del 28 de mayo de 1918 que celebramos hoy, debemos urgentemente integrar con nuestra presencia y compromiso a la República de Armenia Occidental y con el mismo espíritu de valor, coraje y patriotismo que tuvieron nuestros próceres, ejercer nuestros derechos vigentes para recuperar cada una de las provincias que el mundo reconoció como armenias y que integran a nuestra Patria.
Victoria y honor para los héroes del 28 de mayo y un fuerte llamado de atención para los dirigentes del oficialismo y de la oposición de la actual República de Armenia: “Los instamos a aprender de la historia, a aceptar que están en un callejón sin salida y a cortar inmediatamente con el despropósito manifiesto con el que engañan al pueblo desde 1991, advirtiéndoles que no olviden que nosotros somos tan armenios como ustedes y que les exigimos que dejen de actuar en contra del pueblo de la República de Armenia Occidental lo que significa atentar contra ustedes mismos, y empiecen a reivindicar al Estado Armenia reconocido internacionalmente en 1920 y a cada una de sus provincias como armenias, para que juntos, la actual República de Armenia y la República de Armenia Occidental, codo a codo, nos opongamos con éxito al plan panturquista y kemalista que cada vez alcanza más adeptos en las estructuras de poder turcas y comencemos a actuar en bien del interés nacional armenio, procurando la defensa territorial de la actual República de Armenia y la recuperación de todas las provincias armenias usurpadas por Turquía y Azerbaiyán.”
Hoy, que muchos se conforman con 29.743 km2 y que ya han renunciado en su espíritu a recuperar al Monte Ararat y a cada una de nuestras sagradas tierras usurpadas luego de 35 años de adoctrinamiento, todos nosotros inspirados en los Héroes de Mayo, nos oponemos a semejante desatino y le pedimos a usted que desoiga a derrotistas acomodaticios y que retorne a las enseñanzas de sus abuelos y también se ría de los intentos cobardes y mezquinos de intentar negar a la Armenia Histórica, Madre Patria que realzamos al reivindicar a la República de Armenia Occidental que es quien representa hoy en el derecho internacional público la continuación jurídica de nuestro Estado que fue reconocido en el año 1920 a perpetuidad.
Armenia Occidental somos todos.
Dr. Guillermo A. Karamanian
Embajador de la República de Armenia Occidental
en la República Argentina