08/08/2026
| “El Alma de los Clubes” sigue su periplo y esta semana estuvo en la Ciudad de Rosario, en la bella Plaza Jewell, del club Atlético del Rosario.
Hoy en día, Atlético del Rosario, cuenta con ciento cincuenta y nueve años de vida y es sinónimo de deporte amateur en rugby y hockey.
Pero tiene una rica historia asociada al fútbol. Presentamos parte de ella:
El Club nació, con el nombre de Rosario Cricket Club, a mediados del siglo diecinueve, cuando nuestra ciudad contaba con tan solo veintitrés mil habitantes y el país estaba inmerso en plena disputa bélica con Paraguay, en la llamada Guerra de la Triple Alianza.
Fue fundado el 27 de marzo de 1867, principalmente por británicos, que trabajaban en la construcción del ferrocarril Rosario – Córdoba.
Su nombre fue cambiando y en 1888, veintiún años después de su fundación, la institución pasó a llamarse Rosario Athletic Club y luego se castellanizó y pasó a ser Rosario Atlético, para finalmente transformarse en Atlético del Rosario.
Se instaló en la calle Córdoba, que por aquellos años estaba alumbrada por las noches con lámparas a kerosene, entre Crespo e Iriondo. Al flamante terreno se lo designó como Plaza Jewell, en honor a los hermanos Eduardo y Carlos Jewell, quienes donaron parte del mismo (el club compró la parte restante).
Los dirigentes de Plaza, de buena relación con Hutton, que presidía la Asociación Argentina de Futbol, antecesora de nuestra AFA; realizaron frecuentes encuentros que disputaban ante conjuntos de Buenos Aires.
En 1905, Rosario Atlético, canceló la afiliación con la Asociación Argentina de Futbol, para formar, junto a Newell’s Old Boys, Rosario Central y Argentino (hoy Gimnasia y Esgrima) la Liga Rosarina de Fútbol, que se constituyó el jueves 30 de marzo, en un acto que se efectuó en el extinto Hotel Britania. En la reunión fue elegido presidente el señor Ricardo Le Bas, perteneciente a Plaza Jewell.
Su rica historia, embriagada de fútbol, hace natural que esta exposición pueda realizarse en este salón ya que por si solo representa “El Alma de los Clubes”