29/06/2026
En el día de hoy se dió a conocer la triste noticia de que partidarios del regimen terrorista takfirí Sirio, incendieron el santuario de su eminencia el Sheij Nasser al Hakim (Que Dios santifique su alma), uno de los más importantes de Siria, en la aldea de Al Arida en la zona rural de la provincia de Homs.
Esto se da en un contexto, de persecuciones sectarias, donde no hay día que transcurra sin que un inocente sea asesinado, una mujer secuestrada (para ser convertida "al Islam"), empleados despedidos sin causa justa, o ciudadanos a los que se les confiscan sus bienes o son expulsados de sus casas para dar entregarlas a los "Muyahidines", todo estos crímenes sectarios, especifícos contra la minoría Alawita en Siria.
El 12 de diciembre de 2024 con el apoyo de Turquía y Qatar, las hordas terroristas de Ahrar al Sham (Filial del grupo terrorista Al Qaeda en Siria), finalmente tomaron el control de una Siria exhausta tras 14 años de guerra; a partir de ese momento, la otrora República Árabe Siria, el país más laico de oriente medio, reconocido por la pacífica coexistencia de todas las religiones, se ha convertido en un in****no para las minorías, entre ellas los Alawitas, Cristianos y Drusos. Siendo el nuevo régimen, movilizado por una visión distorsionada, fanatizada y desviada del Islam, conocida como Salafismo, basada en el odio hacia todos aquellos musulmanes, o no musulmanes (incluyendo a la mayoría de nuestros pacíficos hermanos Sunníes), que no adhieren a los fundamentos fanáticos de sus maestros del odio.