17/10/2025
Según la Academia Española, 𝗹𝗲𝗮𝗹𝘁𝗮𝗱, "es la actitud de quién no engaña, traiciona... y se mantiene firme en sus ideales y convicciones.".
En el año 𝟭𝟵𝟴𝟱 -dos años después de que el peronismo fuese derrotado por primera vez en elecciones-, en el 𝘁𝗲𝗮𝘁𝗿𝗼 𝗘𝗹 𝗖í𝗿𝗰𝘂𝗹𝗼 𝗱𝗲 𝗥𝗼𝘀𝗮𝗿𝗶𝗼, un joven dirigente de la renovación, dió una conferencia. Los primeros 35 minutos (de reloj, había puesto uno grande sobre una mesa mirando al público) los transitó diciendo una tras otra frases del ideario peronista, sin preocuparse demasiado, por el encadenamiento de las mismas. Todos escuchábamos frases dichas tantas veces, mientras asentíamos gozosos al recitado. Al cabo de los 35 minutos, hizo silencio, nos miró y dijo: "𝗲 𝗵𝗮𝗯𝗿á𝗻 𝗱𝗮𝗱𝗼 𝗰𝘂𝗲𝗻𝘁𝗮, 𝗾𝘂𝗲 𝗵𝗮𝗰𝗲 𝗺ás 𝗱𝗲 𝗺𝗲𝗱𝗶𝗮 𝗵𝗼𝗿𝗮 𝗾𝘂𝗲 𝗲𝘀𝘁𝗼𝘆 𝗵𝗮𝗯𝗹𝗮𝗻𝗱𝗼, 𝗿𝗲𝗽𝗶𝘁𝗶𝗲𝗻𝗱𝗼 𝗳𝗿𝗮𝘀𝗲𝘀, 𝘀𝗶𝗻 𝗱𝗲𝗰𝗶𝗿 𝗮𝗯𝘀𝗼𝗹𝘂𝘁𝗮𝗺𝗲𝗻𝘁𝗲 𝗻𝗮𝗱𝗮 ". Así nos fué. Por repetir como loros, no actuar de acuerdo al decir y cambiar las prioridades, el pueblo dejó (momentáneamente) de creer en nosotros y corremos el riesgo de convertirnos en una 𝗰á𝘀𝗰𝗮𝗿𝗮 𝘃𝗮𝗰í𝗮, sostuvo.
Nos ha llevado 𝟰𝟬 años darnos cuenta que...¡hacemos exactamente lo mismo! Repetimos una y otra vez, las mismas consignas sin poner en práctica ninguna de ellas. Perdemos elecciones, volvemos a ganar porque como 𝗣𝗲𝗿ó𝗻 dijo alguna vez, los otros son infinitamente peores que nosotros y nos parece que con eso basta. Sin embargo, hasta que no modifiquemos de fondo nuestras conductas, no llegarán las soluciones trascendentes que el país y el pueblo necesitan.
Mientras cada 17 de octubre, en nombre de la 𝗹𝗲𝗮𝗹𝘁𝗮𝗱, hagamos distintos actos que representan, solamente, los intereses personales de los convocantes, no habremos aprendido nada. Es sencillo, muy sencillo, está escrito e inscripto en las necesidades de la historia: 𝗣𝗿𝗶𝗺𝗲𝗿𝗼, 𝗹𝗮 𝗣𝗮𝘁𝗿𝗶𝗮; 𝗱𝗲𝘀𝗽𝘂é𝘀 𝗲𝗹 𝗠𝗼𝘃𝗶𝗺𝗶𝗲𝗻𝘁𝗼 𝘆 𝗽𝗼𝗿 ú𝗹𝘁𝗶𝗺𝗼 𝗹𝗼𝘀 𝗵𝗼𝗺𝗯𝗿𝗲𝘀.
No pueden invocar 𝗹𝗲𝗮𝗹𝘁𝗮𝗱, aquellos que hacen lo contrario. Los que pones sus intereses personales y sectoriales, por encima de los del conjunto. Seguramente son leales a sí mismos, pero no lo son a 𝗣𝗲𝗿ó𝗻 a 𝗘𝘃𝗶𝘁𝗮 y al pueblo peronista. Los leales de aquél 17, merecen el respeto y la honra, de aquellos que pretendemos ser leales a nuestras históricas banderas y al mandato de la 𝗣𝗮𝘁𝗿𝗶𝗮 𝗚𝗿𝗮𝗻𝗱𝗲.
Etimológicamente 𝗹𝗲𝗮𝗹𝘁𝗮𝗱 significa respeto a la ley y fidelidad a un compromiso.
¡𝗙𝗲𝗹í𝘇 𝗱í𝗮 𝗱𝗲 𝗹𝗮 𝗟𝗲𝗮𝗹𝘁𝗮𝗱, entonces, a aquellos respetuosos de las verdades peronistas y al compromiso con la justicia social!