14/04/2026
FUNDAPAP: ¿Qué es un grupo de recuperación de la codependencia?
El grupo no es: Un lugar para descargar nuestras impotencias, esperando que otro u otros nos digan cómo debemos seguir.
Ni un lugar de autocompasión, de regodeo de nuestras conductas inmaduras y de nuestros miedos infantiles, y esperar ser compadecidos o consolados por los demás.
Ni tampoco un auditorio donde recrear viejas modalidades y permitirnos instalarnos en ellas.
Esperar ser consolados, ocupando el lugar de la víctima, solo nos aleja del crecimiento que hemos de realizar de uno en uno.
El grupo es: Un lugar seguro que nos contiene, donde nuestros procesos pueden compartirse y evaluarse. Acompaña las terapias individuales de sus integrantes, no las reemplaza, proveyendo un espacio para resonar con los demás.
Donde podemos realizar un trabajo comunitario con relación a nuestra manera de vincularnos, descubriendo temáticas comunes que fueron tóxicas o dañinas y aún lo siguen siendo.
Donde incorporamos recursos que son de gran ayuda para detener esas conductas automáticas y autodestructivas.
Un lugar donde, la problemática compartida habla de una cultura disfuncional que despreció el valor singular de nuestro Ser Sagrado, y el espacio adecuado para jerarquizarlo.
En el grupo se respira la compañía del Poder Superior, que está también en nuestro interior, y que nos permite familiarizarnos y contar con Él en nuestro diario vivir.
Es un trabajo que nos invita a identificarnos con nuestro Yo Superior, dejar de responder a la tiranía del ego, y superar nuestro narcisismo y sus conductas mezquinas.
Si bien podemos ser totalmente honestos y contar con el respeto del grupo, la recuperación requiere que se vaya manifestando en mejoras producto del trabajo que vamos haciendo, al dejar de repetir actitudes provenientes de mandatos y creencias que fueron causantes de nuestra codependencia.
Es un espacio que nos enseña a dejar de reaccionar en automático y a darnos un tiempo para la reflexión, con serenidad, antes de dar una respuesta.
En el grupo tratamos nuestros comportamientos adictivos, pero no nos presentamos por nuestra adicción, el Ser que somos, es más que una conducta adictiva