15/06/2026
Un nuevo El Niño se está desarrollando, y los satélites nos están ayudando a detectar las primeras señales desde el espacio 🛰️
Este vídeo muestra las anomalías de la temperatura de la superficie del mar del 1 al 7 de junio de 2026, en relación con la media de 1991-2020.
Usamos anomalías —la diferencia entre las condiciones actuales y el promedio a largo plazo— porque El Niño a menudo comienza como un cambio sutil de lo que es “normal”, y esos cambios tempranos son más fáciles de ver contra un patrón de referencia.
Aunque las diferencias de temperatura pueden parecer pequeñas, el océano almacena e intercambia enormes cantidades de calor, por lo que incluso un ligero calentamiento puede indicar cambios muy grandes en el flujo de energía entre el océano y la atmósfera.
El Niño ocurre cada pocos años cuando los vientos alisios se debilitan permitiendo que el agua caliente en el Océano Pacífico occidental se desplace hacia el este, trayendo consigo cambios en los patrones de viento y la dinámica de los océanos.
En un mundo calentamiento, sus impactos pueden amplificarse. Esto puede significar más olas de calor, sequías, fuertes precipitaciones y tormentas, con graves consecuencias para las comunidades y las economías.
Es por eso que las alertas tempranas, la resistencia y la acción contra el cambio climático importan ahora más que nunca.
📹 (data sources: CMEMS/ESA SST CCI)