12/01/2026
Los incendios en la Patagonia, la complicidad del gobierno de Milei y los intentos de dividir a la sociedad argentina
El Llamamiento Argentino Judío repudia de forma contundente el manejo irresponsable, incompetente y ruinoso que el Gobierno Nacional y el de la Provincia de Chubut ejecutan en relación con los incendios que suceden en la Patagonia. Los causales de los mismos se vinculan, sin duda, a la crisis climática, la desidia gubernamental y la intencionalidad manifiesta de quienes privilegian el extractivismo destructivo y la especulación inmobiliaria. Hasta el lunes 12 de febrero, el fuego arrasó 15 mil hectáreas de bosques sin que Javier Milei se digne a declarar la emergencia ambiental, repitiendo la actitud de insensibilidad que exhibió durante las inundaciones de Bahía Blanca en 2024.
Frente a esta grave situación, que pone en riesgo la vida de decenas de miles de nuestros compatriotas, sectores minoritarios intentan sembrar la discordia y la división dentro de nuestro país, apelando a viejos libelos judeofóbicos como el apócrifo Plan Andina, concebido originalmente en la Rusia zarista para perseguir a los judíos que se sumaban a los movimientos revolucionarios anarquistas y socialistas. En ese marco, resulta llamativo que propagandistas locales —financiados desde el extranjero— insistan en fraguar divisiones identitarias, importando conflictos ajenos a nuestra historia social, para desviar la atención de los verdaderos responsables políticos y económicos de este flagelo, entre los cuales se encuentran, sin duda, las inversionistas cataríes, que fueron admitidos originalmente por Mauricio Macri, y que ya han adquirido 110 mil hectáreas, a la vera de la ruta 40, entre Bariloche y El Bolsón. Congruentes con esta extranjerización, el Gobierno Nacional compra aparatos de guerra considerados chatarra, prescinde de adquirir aviones hidrantes y se niega a invertir en infraestructuraimprescindible para evitar y/o combatir el fuego. Por el contrario, solo atina —en forma escandalosa— a habilitar la comercialización de tierras luego de que estas hayan sido incendiadas.