28/06/2025
¿Cómo ser un buen aliado en el Pride?
Ser un buen aliado no es solo cuestión de ponerse una bandera o asistir a una marcha. Implica revisar nuestras propias actitudes, reconocer privilegios y accionar todos los días desde un lugar de empatía, justicia y compromiso real.
Como hombres, y como personas, accionar desde una masculinidad positiva también significa construir espacios diversos e igualitarios. No se trata solo de acompañar: se trata de incomodarnos, de interpelarnos y de actuar. Por eso, hoy y siempre, compartimos 5 pasos que pueden ayudarnos a ser aliados reales, no solo simbólicos:
1. Reconocer y denunciar las desigualdades de género.
La discriminación hacia personas LGBTIQ+ sigue siendo alarmantemente común. En Argentina, más del 37% declaró haber sido discriminado por su orientación o identidad de género. Y aún más grave: cada mes son asesinadas más de 5 personas LGBTIQ+. Estas cifras no pueden dejarnos indiferentes.
2. Romper el pacto patriarcal.
Cada vez que escuchamos un chiste machista, una burla homofóbica o una actitud sexista, tenemos la oportunidad de intervenir. Desde decir “eso no da risa” hasta sostener conversaciones difíciles con quienes reproducen esas violencias. Callar también es ser cómplice.
3. Impulsar el acceso equitativo a oportunidades.
Gestionar talento diverso no es solo una cuestión de justicia, también es el camino hacia sociedades más sanas y productivas. Aun así, un 28% de personas LGBTIQ+ reporta discriminación en el trabajo. El cambio empieza por reconocer y actuar frente a estas barreras.
4. Cuestionar nuestros privilegios.
¿Alguna vez tuviste miedo de hablar sobre tu identidad? ¿Sentiste que podías perder un trabajo o el cariño de tu entorno por ser quien sos? Si la respuesta es no, es momento de pensar por qué. El privilegio no es malo por sí mismo, lo injusto es no verlo ni usarlo para transformar.
5. Informarte, mantenerte actualizado y cuestionar los roles de género.
Aprender no es opcional. Reconsiderar nuestras creencias, desaprender mandatos y abrirnos a nuevas perspectivas es clave para dejar de reproducir violencias.
🌈 Hoy, el orgullo también es reconocer que acompañar es un verbo. Ser aliado no es hablar por otres, sino construir con elles. Es usar nuestro lugar, nuestra voz y nuestros espacios para que todes podamos vivir en libertad, sin miedo y con dignidad.