31/08/2026
TANGO BA está terminando:
¿cómo hacemos visible al tango todo el año?
Los artistas no desaparecen cuando termina el Festival. Lo que desaparece es la gran vidriera.
Tango BA 2026 entra en su tramo final. Después del cierre artístico en el Teatro Colón, todavía quedan las grandes finales de Tango de Pista y Tango Escenario, el 1 y 2 de septiembre en el Teatro Gran Rex.
Esta edición volvió a demostrar la dimensión internacional del género: más de 2.000 artistas y cerca de 800 parejas de 47 países. De todas esas parejas, solo 60 llegan a la final.
Las otras volvieron a sus casas, a sus clases, a sus milongas.
Y están los que no estuvieron. Los que no compitieron, los que no fueron programados, los que ese mismo fin de semana tocaron en un club para cuarenta personas. Son muchísimos más, y también son el tango.
Durante varios días, Buenos Aires reunió conciertos, milongas, homenajes, clases y competencias que pusieron al tango en el centro de la agenda cultural.
Pero mientras el Mundial se acerca a su final aparece una pregunta inevitable: ¿cómo hacemos para que sus artistas sigan visibles durante el resto del año?
La Argentina no carece de músicos, cantantes, bailarines, compositores, autores, docentes ni productores. Tampoco faltan festivales, milongas y proyectos en distintas provincias. Lo que falta es continuidad, articulación y una vidriera de alcance nacional.
Hay espacios que valen la pena. Está "Copes Tango Show" en el Canal de la Ciudad, están las radios especializadas como La 2x4, están los programas independientes. El problema es que siguen siendo esfuerzos aislados frente a una producción artística mucho más amplia.
Un premio, una distinción o un nombramiento pueden reconocer una trayectoria, pero no reemplazan la difusión. Si ese reconocimiento no genera entrevistas, actuaciones, circulación de contenidos y nuevas oportunidades de trabajo, muchas veces queda encerrado dentro del mismo ambiente tanguero.
Tampoco se trata de quitarles lugar a los grandes nombres. Su historia y su vigencia merecen ser celebradas.
El desafío es que también existan reglas claras, convocatorias abiertas y espacios para artistas de distintas generaciones, estilos y regiones del país.
El tango necesita un programa semanal en la televisión abierta y pública. Necesita una agenda federal accesible y un archivo audiovisual organizado. Necesita estar en las escuelas. Y necesita una red que conecte a los artistas con teatros, festivales, municipios, medios y programadores.
Quiero al Tango nació en 2008. Comenzamos entonces a reclamar una mayor presencia del género en la educación y en los medios públicos, un reclamo que en 2011 la Legislatura porteña declaró de interés cultural. No para vivir del pasado, sino para garantizar su futuro.
El Mundial está terminando. El tango tiene que seguir.
En esta nueva etapa, Quiero al Tango vuelve a asumir ese compromiso: mantener visibles a sus artistas, recuperar su archivo, observar lo que sucede en todo el país y abrir una conversación sobre las políticas culturales que el tango necesita durante los doce meses del año.
Por Gabriela Miguel
Fundadora y directora de Quiero al Tango desde 2008
Datos del Mundial: Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires e Infobae.