Nuestra historia de vida comenzó hace 45 años. Después de haber cursado el nivel secundario juntos en el Instituto San Felipe Neri, del barrio de Mataderos, nos pusimos de novios en 5° año. Transcurridos cinco años de noviazgo, luego de una serie de tres intervenciones quirúrgicas, Jorge queda con una seria lesión neurológica que lo discapacita severamente a nivel motriz. Es el momento de tomar de
cisiones importantes y atravesar la 1° batalla del amor. Y sin dudarlo ambos decidimos que lo que sentíamos mutuamente era suficiente para afrontar cualquier tipo de dificultad. Con lo cual después de seis años en los cuales proyectamos lo que sería nuestra futura vida como esposos, y con el apoyo incondicional de nuestros padres, nos casamos. Nada nos resultó fácil, pero tampoco imposible. Aunque la 2° batalla probó nuestra fortaleza: diez largos años, diez intentos de fertilización asistida lograron finalmente nuestro gran objetivo de transformarnos en los papás de Franco. Quien nació con una prematurez extrema que nos enfrentó a nuestra 3° batalla. Internación en terapia neonatológica, macrocefalia, pero también mil sueños por desafiar juntos como siempre. Alrededor de sus dos añitos llegaba una de las batallas que entendíamos era la más difícil, la 4° nos enfrentaba al duro diagnóstico de TEA. Lloramos, pero nunca bajamos los brazos, y sabíamos que si Dios nos daba esta “misión” también nos daría la fuerza para cumplirla. Y así fue, transitamos por especialistas y terapeutas que nos ayudaron a aprender mucho sobre el autismo. Pero sin lugar a dudas quien más nos enseñó fue nuestro hijo que nos cambió para siempre porque aumentó nuestra fe, nos acercó a personas maravillosas que nos ayudaron a ayudarlo. Cuando era impensado este desenlace llegó literalmente de la noche a la mañana nuestra 5° batalla “final”: Franco no despertó porque lo arrebató de nuestras vidas una muerte súbita que nos taladra el alma, y desmorona nuestras fuerzas, sin encontrar las palabras justas para explicarle a su amada hermana Milagros lo que nos estaba pasando. Ya no éramos cuatro, éramos tres… como ella misma lo expresaba una y otra vez. Pero queremos escribir un nuevo capítulo en esta historia de vida. Porque aunque nuestro Franco ya no esté entre nosotros, quedan muchos “Francos” a quienes ayudar. En su memoria, sentimos que no podemos homenajearlo mejor que creando un lugar en Mataderos, su barrio. Institución que será de vanguardia en su género, porque se ocupará no sólo de brindarle atención de excelencia a sus concurrentes, sino también contención familiar permanente a sus familias y la posibilidad de catequizar a pesar de las diferencias e incluirlos desafiantemente en esta sociedad que parece no pertenecerles del todo. Yo, su mamá, trabajé 41 años, desempeñándome los últimos 36 años como directiva de Primaria del colegio que nos vio crecer. Y es mi objetivo, a través de la Asociación Franco Uz, poder realizar inclusión escolar en escuela común con un proyecto de especialización para los docentes que les permita perfeccionarse en los alcances de la educación especial, gran desafío de las próximas décadas para la Educación Argentina. Asimismo, su papá dueño de la empresa líder en comercialización de huevos de codorniz, espera hacer realidad el sueño que tenía para su hijo: la creación de talleres integrados como modo de acercamiento a la actividad laboral de los jóvenes con TGD-TEA- CEA. Nos comprometemos frente a la sociedad, pero sobre todo frente a la memoria de nuestro hijo, a poner toda nuestra capacidad, tesón, esfuerzo económico, saberes y responsabilidades para hacer realidad lo que es nuestro lema. “BIENAVENTURADOS LOS QUE ME RESPETAN Y ME AMAN COMO SOY Y NO COMO ELLOS QUISIERAN QUE FUERA”. Tenemos la confianza puesta en Dios porque sabemos y sentimos que Él bendice nuestro proyecto, esperamos que vos también nos dés tu mano. CAMINANDO JUNTOS
Somos Claudia Fosco y Gabriel Morhun, un matrimonio que cree y siente que Nada es por casualidad, porque nuestras vidas se encontraron para, desde entonces, dar cada paso juntos. Un día, ya con dos pimpollitos creciendo a nuestro lado colmando nuestras vidas de bendiciones; comenzamos a orientar nuestra fuerza e ilusiones en delinear un Proyecto, que sentíamos, que iba a cambiar por siempre nuestras vidas, porque así lo elegimos. Y porque, no hay forma de que el amor te atraviese sin dejar huellas, sin que te modifique. El amor no te suelta, al contrario, te toma, te abraza; y más aún, te une en comunión con otros. Y justamente esa es la explicación que le encontramos a nuestro encuentro con los papás de Franco: Elsa y Jorge. Encuentro de almas, de sentimientos, de fuerzas, encuentro para caminar juntos con un objetivo en común: ser en el AMOR. Es por esta hermosa razón que emprendimos este camino que si bien es mucho lo que ya hemos andado, sin duda recién comienza. Porque nuestra mirada esta puesta en que todos los que se acerquen a nuestra Institución encuentren UNA MIRADA FELIZ. FUNDADOS EN HACER VIDA NUESTRO LEMA: "Bienaventurados los que me aman y respetan como soy y no como quisieran que fuera"
Viendo en el otro lo que nos iguala en lugar de detenernos en lo que nos diferencia.Trabajando siempre en pos de dar una mirada integral al ser humano que se acerca a nosotros en busca de apoyo para transitar una situación de vida.