31/05/2026
NI UNA MENOS
3 DE JUNIO 2015 / 3 DE JUNIO 2026
11 AÑOS
3424 VICTIMAS FATALES
3073 FEMICIDIOS Y VINCULADOS DE MUJERES Y NIÑAS
UNA CADA 30 HORAS
3840 HIJAS E HIJOS QUEDARON SIN MADRE
UNA/UNO CADA 25 HORAS
A 11 años del primer Ni Una Menos, este relevamiento del Observatorio de femicidios “Adriana Marisel Zambrano” que dirige La Casa del Encuentro, solo afirma lo que sostenemos mes tras mes: las mujeres, niñas, niños y diversidades estamos en peligro. La negación del género como categoría de análisis, el incumplimiento de leyes y tratados internacionales, la desfinanciación y eliminación de programas y políticas públicas para la protección y prevención de las violencias y la falta de acceso a la justicia de las víctimas nos pone en riesgo permanente.
En vísperas de este nuevo 3 de junio, el femicidio de Agostina Vega en Córdoba sacude al país, nos interpela y debería hacer reaccionar a un Estado que no reconoce la existencia de la violencia sexista. Una madre intentando hacer una denuncia a las pocas horas de la desaparición de la adolescente de 14 años y una policía que no solo no la tomó, sino que desestimó la desesperación de su familia con el argumento de que debía esperar. Según el Ministerio de Seguridad de la Nación, “la toma de denuncias en casos de personas desaparecidas o extraviadas se regirá de acuerdo a los siguientes principios: Inmediatez, Suficiencia y Judicialización”. Nada de esto se cumplió y demoró el “Alerta Sofía” y la protección de la escena primaria.
Falta un Plan de Acción para la Prevención y Erradicación de las Violencias, tal como lo exige la Ley Nacional 26485, que ponga un freno a los femicidios, las tentativas y las lesiones gravísimas que produce la violencia de género.
Es por todo esto que exigimos un trabajo articulado, multidisciplinario y federal, respetando y cumpliendo la legislación vigente y manteniendo organismos, programas y políticas públicas que trabajen en la prevención de la violencia por razones de género y en la protección de quienes se encuentran en peligro. LAS LEYES SE HICIERON PARA CUMPLIRLAS.
El silencio es complicidad, nosotras continuaremos reclamando y trabajando: