Escribir a [email protected] Historia de SPK
El 8 de noviembre de 1930 se reunieron once veteranos de las guerras por la independencia de Polonia, de las Legiones de Piłsudski y de la Primera Guerra Mundial, con el propósito de fundar la Asociación de Excombatientes y Defensores de la Patria. En 1937 la Asociación entró a la Federación de Organizaciones Polacas, que con el tiempo se convir
tió en la UPRA. Nuestros asociados han desempeñado altos cargos dentro de la mesa directiva de la Unión, hasta la presidencia de la misma. Al estallar la Segunda Guerra Mundial, puso todos sus fondos a disposición de las Fuerzas Armadas de Polonia. Organizó una importante campaña de reclutamiento de voluntarios dentro de la colectividad; muchos de nuestros miembros formaron parte de los más de 1300 hombres que partieron para unirse al ejército patrio. Terminada la guerra en 1945, la Asociación prestó su ayuda a los voluntarios polacos que regresaron de los diferentes frentes de batalla. Algunos se habían casado con mujeres británicas y eligieron quedarse en Inglaterra, mientras que otros 69 perdieron la vida durante la guerra. En 1947 comenzó a llegar a la Argentina una numerosa inmigración de soldados polacos que le imprimió un nuevo carácter y un nuevo sentido a la vida de la comunidad polaca en la Argentina. La creciente cantidad de asociados planteó la necesidad de contar con una sede social. Gracias a la iniciativa y el esfuerzo de algunos de los colegas, nuestra Asociación se trasladó al local de la calle Paso 133/135, local que llevaba el nombre de Casa de los Excombatientes. En el año 1954, la Asociación modernizó su estatuto social y cambió su denominación para llamarse en adelante “Asociación de Excombatientes Polacos en la República Argentina”. La Asociación desarrolló una esforzada y positiva acción en todos los campos de la vida cultural, patriótica y social de nuestra comunidad. Colaboró significativamente en la adquisición de la sede social de la UPRA. Fundó allí, con su propio peculio el llamado “Hall del Soldado Polaco”, en el cual descubrió, el día de sus bodas de plata, una gran placa recordatoria en honor de los voluntarios polacos de la Argentina, caídos en la guerra. De acuerdo con los propósitos e ideas que guiaron a los fundadores de la Asociación, se agrupan y colaboran dentro de ella los ex soldados polacos de todas nuestras luchas del siglo XX: numerosos legionarios de Piłsudski de 1914, miembros del Ejército Azul del Gral. Haller, formado en Francia en 1918, los voluntarios de la guerra de 1920, los soldados de Narwick, de Tobruk, de Monte Cassino, de la 1ra División Blindada que combatió en el Frente Europeo (Normandía, liberación de Bélgica y Holanda), de la 1ra Brigada de Paracaidistas, de Ejército de la Resistencia en los años de la ocupación n**i, de la Fuerza Aérea Polaca, de la Marina de Guerra. Todos ellos reunidos alrededor de ideales comunes de libertad, independencia y respeto por todos los pueblos.