Somos mamás, papás, abuelos, abuelas y familiares injustamente obstruidos en el contacto y relación con nuestros afectos más queridos. En un mundo en que la estructura familiar clásica tiende a desaparecer, donde las relaciones humanas se vuelven más efímeras y las personas cada vez más individualistas, los niños muchas veces sufren los vaivenes de los comportamientos negativos de sus progenitores
luego de una separación. Las instituciones dedicadas a protegerlos no solo suelen dilatar y potenciar los conflictos, sino que parecen no tener las herramientas para solucionarlos o para sanar el daño que realizan. Infancia compartida se propone como participe motivador de un cambio cultural, para concientizar con perspectiva de infancia sobre el daño que provoca el maltrato infantil, la vulneración de los afectos, los vínculos y la identidad. Nuestra búsqueda es siempre poniendo el foco en una niñez libre de maltratos. Nos dedicamos a visibilizar este problema en nuestra sociedad, convocando al dialogo y la reflexión, formando profesionales y funcionarios, conteniendo a víctimas, buscando la modificación de legislaciones y políticas públicas para encontrar la solución a este flagelo que no distingue de géneros, lugar o clases sociales. Los niños tienen derecho a un sano vínculo con mamá, papá y su familia extendida luego de una separación conyugal. Obstruir ese vinculo vulnera su derecho a la identidad, a una crianza sana, cariñosa, igualitaria, equitativa y libre de violencias.
¿POR QUÉ EXISTIMOS? Somos o fuímos víctimas de violencia vincular que desean una sociedad mejor. Promovemos la solución de los conflictos anteponiendo la perspectiva de infancia, concientizando progenitores sobre el daño que provoca en sus hijos una separación que no los tiene como prioridad. Buscamos ser agentes de cambio para la construcción de una vida sin violencia intrafamiliar, mediante concientización y educación para la inteligencia emocional y la resolución pacífica de conflictos. Proponemos la prevención y justa sanción de todas las formas de maltrato o abuso infantil. Buscamos una sociedad sin progenitores ausentes de la vida de sus hijos. Entendemos la irresponsabilidad económica en la manutención de los hijos como una forma de maltrato. Estamos a favor del cuidado personal equitativo de la infancia por ambos progenitores. Nos dedicamos a generar consciencia sobre el daño que genera en los niños la obstrucción de vínculos afectivos y el impedimento de contacto. Visibilizamos la existencia de las falsas denuncias, y su utilización como herramienta instrumental para obstruir afectos. Educamos sobre las consecuencias psíquicas nocivas de la manipulación de los niños y la interferencia parental del apego y lo consideramos una forma más de maltrato infantil. Buscamos que los magistrados comprendan la importancia de trabajar más, mejor y más rápido cuando hay niños involucrados. Que escuchen rápidamente y acompañen durante el proceso a los niños que ven judicializadas sus vidas. Buscamos mejores juzgados comprometidos, que trabajen e investiguen evitando las medidas cautelares autorrenovables (sine die). Las mismas solo deben durar el tiempo necesario para resguardar la infancia mientras se constata la veracidad de la denuncia. Dicha constatación requiere el mayor esfuerzo de la justicia en material temporal y cualitativa dada la vulnerabilidad de la infancia. Buscamos la aplicación creación de nuestro protocolo de defensa de la infancia judicializada. NUESTRA LUCHA RESUMIDA EN #
Es importante destacar que el implica juzgados que investiguen MAS, MEJOR y RÁPIDO, primero pericias favorables y recién luego revinculación. NUESTRO NOMBRE
Es sabido que los tiempos de la justicia no son los tiempos de los niños. Es usual encontrarse con casos de niños con 4 a 7 años de judicialización y obstrucción injusta de sus afectos, tiempo que implica un enorme porcentaje de su vida y se pierde su derecho a compartir su infancia con seres queridos. Creemos que los cuidados personales y responsabilidades afectivas deben ser compartidas luego de una separación de sus progenitores, tal como proclama la convención internacional de los derechos del niño. Los niños tienen el derecho a un sano vínculo con ambos y con la familia extendida siempre y cuando no represente un riesgo o daño a su integridad. Teniendo en cuenta que los afectos perdemos su infancia buscando en los juzgados los tan ansiados cuidados compartidos, surgió INFANCIA COMPARTIDA.