09/08/2026
A 27 años de la presentación del Protocolo de Estambul ante Naciones Unidas
En 1999, el Protocolo de Estambul se consolidó como una herramienta fundamental para investigar y documentar la tortura y otros tratos o p***s crueles, inhumanos o degradantes.
Su importancia es concreta: establece estándares para que las denuncias de tortura sean investigadas de manera independiente, imparcial, rápida y eficaz, y para que las secuelas físicas y psicológicas sean documentadas con rigor. La versión revisada de 2022 fortaleció estos estándares y actualizó las orientaciones para investigaciones jurídicas y médico-legales.
Para las personas privadas de la libertad, su aplicación efectiva es clave para hacer visibles las violencias, preservar evidencia, exigir responsabilidades y combatir la impunidad.
Desde RIMUF reafirmamos nuestro compromiso con la prevención de la tortura y los malos tratos y con la exigencia de investigaciones efectivas.
Investigar, documentar y garantizar justicia es una obligación de los Estados.