Brigadistas Nacionales en Lucha

Brigadistas Nacionales en Lucha Somos Brigadistas de Argentina y realizamos tareas de riesgo. Necesitamos Estabilidad laboral

Si no hay avances concretos la semana que viene se realizará una nueva asamblea para definir las próximas medidas de fue...
19/03/2026

Si no hay avances concretos la semana que viene se realizará una nueva asamblea para definir las próximas medidas de fuerza. Rojas también mencionó que los trabajadores de Parques están articulando con compañeros de otros organismos científico-técnicos afectados por dinámicas similares, como CONICET y Radio Nacional, con la intención de construir la mayor unidad posible de cara a las próximas fechas simbólicas. "Entendemos que la forma de llevar adelante todo es con la mayor unidad posible"

Desde ATE convocaron a una conferencia de prensa para denunciar que el organismo funciona con acefalía en sus principales direcciones, que los brigad

Ser brigadista no es solo combatir incendios.También es trabajar en oficinas armando planes de manejo y protocolos, reun...
05/03/2026

Ser brigadista no es solo combatir incendios.

También es trabajar en oficinas armando planes de manejo y protocolos, reunirse con comunidades para prevenir el fuego, y hacer educación ambiental para que los bosques no lleguen a quemarse.

Pero cuando el incendio aparece, somos quienes caminamos el monte, cargamos herramientas y trabajamos en condiciones extremas para proteger territorios y comunidades. Muchas veces también participamos en búsquedas y rescates de personas en la montaña.

Hoy se discute un proyecto de ley que propone una jubilación diferencial para brigadistas, reconociendo el desgaste que implica esta tarea. No solo se trata del impacto físico, sino también del desgaste mental que genera trabajar en situaciones de emergencia, riesgo y alta exigencia durante muchos años.

No se trata de privilegios.
Es reconocer una profesión que cuida el bosque antes, durante y después del fuego.

Y también es un reconocimiento para las familias y amistades que muchas veces se quedan sin vacaciones, festejos o tiempos de descanso, porque cuando la emergencia llama… nosotros nos vamos. 🌲🔥

En este enlace podes leer el proyecto firmado por las Senadoras Ana Mark, Cristina Loepez, María Teresa Margarita González y el Sendaor Martín Soria https://drive.google.com/file/d/1F8FyDdtQo-2Bwvy5BbiREMi_aXg1fHPl/view

Martin Soria Ana Marks Cristina Lopez

26/02/2026

Intervención en la Cámara de diputados del compañero Hernan Mondino

́nanticipada

Hoy a partir de las 13 estaremos en el Congreso de manera presencial y on línea. 🔥Apoyen mirando y enviando su acompañam...
24/02/2026

Hoy a partir de las 13 estaremos en el Congreso de manera presencial y on línea.

🔥Apoyen mirando y enviando su acompañamiento.👨🏾‍🚒

- 𝗟𝗮𝘀 𝘃𝗼𝗰𝗲𝘀 𝗱𝗲𝗹 𝗳𝘂𝗲𝗴𝗼: testimonios, trabajo y demandas de quienes combaten los incendios en la Patagonia. Encuentro abierto entre diputados y...

  Los Glaciares son parte importante del equilibrio climático.La actual crisis climática aumenta la frecuencia de incend...
24/02/2026


Los Glaciares son parte importante del equilibrio climático.

La actual crisis climática aumenta la frecuencia de incendios forestales y los hace más voraces.

El trabajo de depende también de evitar la Reforma de la Ley 26.639
Que estable el Régimen de Presupuestos Mínimos para la Preservación de los Glaciares y del Ambiente Periglacial.

Fue sancionada en Septiembre 30 de 2010 y promulgada de Hecho en Octubre 28 de 2010.

La Pala y el SilencioSobre los brigadistas de incendios, los sistemas de emergencias y la dignidad que nadie repara"Lo q...
18/02/2026

La Pala y el Silencio
Sobre los brigadistas de incendios, los sistemas de emergencias y la dignidad que nadie repara

"Lo que la naturaleza tardó miles de años en construir, arde en días. Lo que nosotros tardamos treinta años en construir, parece no valer nada."

Una profesión que eligió a sus trabajadores
Hay trabajos que uno elige. Y hay trabajos que te eligen a vos.
Nadie entra a un ICE —a un departamento de Incendios, Comunicaciones y Emergencias de un Parque Nacional— porque sea el camino más cómodo. No hay carrera universitaria que lo prepare del todo, no hay manual que describa exactamente lo que significa estar en medio de un bosque milenario con una pala en la mano, el viento en contra y el fuego avanzando. Se entra porque hay algo que llama: la naturaleza, el servicio, la idea de que ese trabajo importa.

Esa convicción sostiene el sistema. No el presupuesto —que nunca alcanza. No el reconocimiento —que nunca llega. La sostiene la gente que dejó los mejores años de su vida dentro de esos puestos, y los jóvenes —algunos hijos e hijas de brigadistas— que siguen llegando convencidos de que vale la pena.

Y vale la pena. El problema es que nadie más parece estar convencido de lo mismo.

De qué hablamos cuando hablamos de un ICE
Los Departamentos de Incendios, Comunicaciones y Emergencias de la Administración de Parques Nacionales son sistemas críticos de protección del patrimonio natural argentino.

El Parque Nacional Lanín, por ejemplo, abarca 411.000 hectáreas de bosques andino-patagónicos, humedales, volcanes y comunidades rurales e indígenas. Su sistema de emergencias opera las 24 horas del día, los 365 días del año, sostenido por estaciones de radio en sitios remotos, con cobertura de hasta 300 kilómetros. No es un sistema improvisado: fue construido a lo largo de décadas por los mismos trabajadores que hoy lo operan, con soluciones propias, con conocimiento territorial que no se aprende en un curso de dos semanas.

Ese sistema detecta incendios, coordina evacuaciones, guía rescates, sostiene la comunicación de comunidades que de otra forma quedarían completamente aisladas. Es infraestructura social, no solo ambiental.
Y sin embargo, los trabajadores que lo sostienen siguen esperando un reconocimiento que nunca termina de llegar.

El ciclo que se repite
Cada temporada de incendios el ciclo es el mismo.

El fuego avanza. Las imágenes circulan. La indignación dura lo que dura el scroll en una pantalla. Aparecen las declaraciones de funcionarios. Se habla de recursos, de refuerzos, de coordinación. El fuego se apaga —con el esfuerzo de brigadistas que trabajan en condiciones que no resistirían ninguna auditoría seria de seguridad laboral— y el invierno llega, enfriando también la urgencia política.

Los reclamos duran lo que dura el incendio. La temporada siguiente, todo vuelve a empezar.
Mientras tanto, las condiciones laborales de los brigadistas siguen sin reflejar la peligrosidad real de su trabajo. Los salarios no condicen con la especialización ni con el riesgo. Los equipos se renuevan con cuentagotas, muchas veces gracias al ingenio de los propios trabajadores. Los convenios colectivos —cuando se logran— son victorias parciales que llegan tarde y resuelven poco. La carrera técnica no existe como debería: no hay una trayectoria clara que valore los años de experiencia, la formación específica, el conocimiento del territorio.

Treinta años de experiencia en campo valen lo mismo que dos en papel. Eso no es un error del sistema. Es una decisión.

Ni de derecha ni de izquierda — o de ambas, da igual

Sería fácil hacer de esto un relato partidario. No lo es.

Los trabajadores de los ICE llevan décadas de reclamos atravesando gobiernos de distintos signos políticos, diferentes ideologías, diferentes promesas. El resultado es el mismo: algo se logra, algo se promete, algo queda a mitad de camino. La pelota pasa de un lado al otro con la habilidad característica de quien practica ese deporte desde siempre.

No es que la política no tenga herramientas para resolver esto. Es que estos sistemas no generan los votos suficientes para estar en el centro de ninguna agenda. Son una gota en el mar presupuestario. Son fáciles de recortar porque no cortan calles, no paran ciudades, no hacen ruido político. Hacen ruido solo cuando arde el bosque.

Y ahí está la paradoja: el mismo sistema que se recorta en nombre de la eficiencia es el que evita pérdidas económicas, ambientales y humanas que cuestan infinitamente más que cualquier inversión razonable en prevención.
La burocracia mientras tanto actúa con lógica propia. Los asesores —que suelen ser los mismos independientemente del gobierno— aplican criterios que raramente incorporan el conocimiento de quienes trabajan en el campo. Los años de experiencia no pesan en las decisiones. Los egos y las especulaciones gremiales, a veces sí. El resultado es un sistema que podría ser mejor de lo que es, atrasado por décadas de oportunidades desperdiciadas.

Lo que se construyó desde adentro
Lo más extraordinario de estos sistemas es que funcionan.

Funcionan porque quienes los habitan los sostienen desde adentro, muchas veces a pesar de las condiciones y no gracias a ellas. Brigadistas que desarrollaron protocolos propios. se diseñaron redes donde no había infraestructura. Trabajadores que aplicaron tecnología. Sistemas de gestión construidos desde cero por personas que entendían que la información ordenada salva vidas.
Ese capital —técnico, humano, territorial— no tiene precio en ningún balance presupuestario. Y esa invisibilidad es la injusticia más profunda.

No se trata de sentimentalismo. Se trata de una realidad concreta: si mañana los trabajadores con más de diez, veinte, treinta años de experiencia salieran del sistema, no hay curso acelerado que reemplace lo que se iría con ellos. El conocimiento del territorio patagónico, de los patrones del viento en cada valle, de las rutas de acceso en emergencia, de cómo funciona cada sistema de comunicaciones y por qué se instaló donde se instaló —eso no está en ningún manual.
Lo que pedimos — y lo que el sistema merece
No es un reclamo nuevo. Pero hay que seguir diciéndolo, porque lo que no se nombra desaparece.

Los sistemas de emergencia de los Parques Nacionales son infraestructura esencial del Estado argentino. No son un gasto prescindible. No son una variable de ajuste. Son parte de la respuesta del Estado ante el fuego, el desastre, la crisis climática que ya no es escenario futuro sino presente cotidiano.
Lo que se pide es lo que corresponde: que las condiciones laborales de los brigadistas reflejen la peligrosidad y especialización de su trabajo. Que la carrera técnica reconozca la experiencia real acumulada en campo. Que los salarios sean dignos y los equipos, adecuados. Que las decisiones que afectan al sistema sean tomadas con quienes conocen el sistema —no sobre ellos.

Que cuando el fuego apague su foto en las redes, el compromiso no se apague con él.

Para quienes tienen algo que decidir
Este documento no busca convencer a nadie de una ideología. Busca algo más concreto: que las personas cuyas decisiones definen el futuro de estos sistemas tengan información real antes de decidir.

Que sepan que cuando se recorta un puesto en un ICE, no se recorta un número en una planilla. Se recorta una red de comunicaciones que cubre cientos de kilómetros. Se recorta la presencia del Estado en territorios donde el Estado ya es escaso. Se recorta la capacidad de respuesta ante el próximo incendio que, con certeza, va a ocurrir.

Que sepan que dos años de gestión no alcanzan para entender lo que treinta de trabajo construyeron. Que preguntar qué se puede hacer —y escuchar la respuesta— es siempre mejor que llegar con certezas prestadas.

Que sepan que hay personas esperando ser convocadas. No para quejarse. Para construir.

Cierre
Seguimos. Con la pala, con la radio, con el sistema que nosotros mismos levantamos.
Seguimos porque creemos en esto. Porque la generación que viene —algunos son nuestros propios hijos— merece encontrar algo mejor que lo que encontramos. Porque la naturaleza que protegemos no puede esperar a que la política se ponga de acuerdo.

Pero también decimos esto: la dignidad de los trabajadores no debería depender de su capacidad de resistencia. Debería depender de que el Estado que representan esté a la altura de lo que ellos dan.

Estamos esperando que eso ocurra.
Y lo seguiremos diciendo, aunque solo dure un scroll.

Departamentos de Incendios, Comunicaciones y Emergencias — Parques Nacionales de la Argentina Parque Nacional Lanín — San Martín de los Andes, Neuquén — Febrero de 2026

́nanticipada

"A los incendios los veo cada vez más recurrentes, cada vez afectando más zonas de interfase, cada vez veo una meteorolo...
12/02/2026

"A los incendios los veo cada vez más recurrentes, cada vez afectando más zonas de interfase, cada vez veo una meteorología más extrema, mucha sequía y cambio en los patrones normales, lo cual hace que todo sea más difícil de apagar. También hay una desidia institucional tremenda, falta de recursos, falta de personal calificado que tome decisiones".

300 trabajadores estatales están apagando el fuego en la Patagonia argentina desde el 5 de enero en condiciones laborales precarias.

07/02/2026

LA LUCHA SILENCIOSA: BRIGADISTAS DE PARQUES NACIONALES, GUARDIANES SIN RECONOCIMIENTO

Durante décadas, los brigadistas de Parques Nacionales hemos librado dos batallas: una contra el fuego que arrasa la Patagonia, y otra contra el olvido institucional que nos niega el reconocimiento que merecemos.

Somos cientos de trabajadores que, año tras año, ponemos el cuerpo en la primera línea. Hoy, cuando incendios de categoría 6 devoran nuestros bosques con una ferocidad nunca vista, seguimos enfrentando los mismos problemas de siempre: contratos temporales, falta de carrera profesional, ausencia de reconocimiento formal. La única victoria real llegó después de más de 25 años de lucha: nuestro convenio colectivo. Un logro arrancado con perseverancia, no otorgado con justicia.

Más que brigadistas: especialistas integrales en emergencias

Nuestra labor va mucho más allá del combate contra incendios. Somos rescatistas de montaña, especialistas en búsquedas, operadores de emergencias complejas. Manejamos el sistema de Comando de Incidentes, capaces de coordinar operaciones en catástrofes de diversa índole. Las centrales ICE (Incendios, Comunicaciones y Emergencias) que operamos en toda la región son pilares fundamentales de la seguridad pública, relevantes en cada uno de sus tres campos de acción.

Una historia de esfuerzo y autogestión

Los orígenes fueron humildes. A principios de los años 90, con recursos mínimos y una visión clara, comenzamos a construir este sistema. Nos capacitamos con esfuerzo propio en diferentes especialidades. Fuimos nosotros, los trabajadores, quienes impulsamos la profesionalización del sistema. Fuimos nosotros quienes entendimos la complejidad de las emergencias modernas y nos preparamos para enfrentarlas.

La institución hizo muy poco. Y lo que es peor: sigue sin hacerlo.

Una mirada anacrónica frente a una realidad urgente

Mientras la Patagonia arde, mientras las emergencias se multiplican y se complejizan, la institución mantiene una visión vieja, rudimentaria, casi decadente de nuestro trabajo. No piensa en un sistema profesional con carrera y estabilidad. Piensa en contratos temporales, en precarización disfrazada de "flexibilidad". Después de todos estos años, la evidencia es contundente: no hay intención de profesionalizar realmente el sistema.

La paradoja dolorosa

Aquí está la ironía más cruel: la sociedad en su totalidad entiende la importancia de nuestro trabajo. Los medios nos buscan cuando hay emergencias. La población confía en nosotros. Los organismos provinciales y municipales coordinan con nosotros. Todo el mundo reconoce que somos esenciales.

Todos, menos la institución que nos cobija.

Somos los guardianes de Miles hectáreas de bosque. Somos quienes responden cuando alguien se pierde en la montaña. Somos la voz en la radio cuando todo sale mal. Somos el conocimiento acumulado de décadas de trabajo en terreno.

Y seguimos siendo invisibles para quienes deberían valorarnos más.

Esta es nuestra lucha. Un lucha que no debería existir.

Incendios en Argentina devastan bosques prístinos de la Patagonia, alimentando críticas a la austeridad de MileiPor Isab...
03/02/2026

Incendios en Argentina devastan bosques prístinos de la Patagonia, alimentando críticas a la austeridad de Milei

Por Isabel Debre
2 de febrero de 2026, 9:39 a. m. (hora del Pacífico)

●Los incendios forestales han devastado más de 110.000 acres de bosques prístinos de la Patagonia argentina, incluido un sitio declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO que alberga árboles de 2.600 años de antigüedad.

●Los recortes de austeridad del presidente Javier Milei redujeron los presupuestos de lucha contra incendios en un 80% en 2024, con otra reducción del 71% planeada para 2026, paralizando la respuesta a emergencias.

●Los bomberos trabajan con equipos inadecuados y salarios de pobreza a medida que el cambio climático intensifica las condiciones climáticas extremas de la región.

PARQUE NACIONAL LOS ALERCES, Argentina — Hoy en día, las majestuosas y boscosas laderas de la Patagonia argentina parecen una zona de guerra.

Nubes de humo en forma de hongo se elevan como si provinieran del impacto de misiles. Grandes llamas iluminan el cielo nocturno, tiñendo la luna de un naranja mango y transformando en algo fantasmal las gloriosas vistas que generaciones de escritores y aventureros dejaron grabadas en la psique global.

Grandes extensiones del Parque Nacional Los Alerces, declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y hogar de árboles de 2.600 años de antigüedad, están ahora en llamas.

Los incendios forestales, entre los peores que han azotado la Patagonia, azotada por la sequía, en décadas, han devastado más de 110.000 acres de bosques nativos argentinos en el último mes y medio, obligando a la evacuación de miles de residentes y turistas. Hasta el lunes, el in****no seguía extendiéndose.

La crisis, con la mayor parte de la temporada de incendios en Argentina aún por delante, ha renovado la ira hacia el presidente libertario radical del país, Javier Milei, cuya dura campaña de austeridad en los últimos dos años ha recortado el gasto en programas y agencias que no sólo trabajan para combatir incendios sino también para proteger parques y evitar que los incendios se enciendan y se propaguen en primer lugar.

“Ha habido una decisión política de desmantelar las instituciones de extinción de incendios”, dijo Luis Schinelli, uno de los 16 guardabosques que cubren las 642,000 hectáreas del Parque Nacional Los Alerces. “Los equipos están al límite de sus capacidades”.

Después de llegar al cargo en una campaña para rescatar la economía de Argentina de décadas de deuda asombrosa, Milei recortó el gasto en el Servicio Nacional de Manejo del Fuego en un 80% en 2024 en comparación con el año anterior, desmantelando la agencia responsable de desplegar brigadas, mantener aviones cisterna, comprar equipo adicional y rastrear peligros.

El servicio enfrenta una reducción adicional del 71% en sus fondos este año, según un análisis del presupuesto 2026 realizado por la Fundación para el Medio Ambiente y los Recursos Naturales, o FARN, un grupo argentino de investigación y defensa ambiental.

Esta reducción se produce en un momento en que el cambio climático está haciendo que los fenómenos meteorológicos extremos sean más frecuentes y severos, incrementando el riesgo de incendios forestales.

“El cambio climático es innegable. Lo estamos viviendo”, dijo el bombero Hernán Mondino, con el rostro manchado de sudor y hollín tras un día agotador combatiendo los incendios en el Parque Nacional Los Alerces. “Pero no vemos ninguna señal de que el gobierno se preocupe por nuestra situación”.

El Ministerio de Seguridad, que asumió la supervisión de los esfuerzos de extinción de incendios después de que Milei degradara al Ministerio de Medio Ambiente, no respondió a una solicitud de comentarios.

Milei y Trump llevan motosierras al estado
Los profundos recortes de gasto de Milei han estabilizado la economía argentina afectada por la crisis y han reducido la inflación anual del 117% en 2024 al 31% el año pasado, la tasa más baja en ocho años.

Sus batallas contra la inflación gubernamental y la cultura “woke” lo han ayudado a congraciarse con el presidente Trump, cuya propia guerra contra la burocracia federal también se ha extendido a través de la investigación científica y los programas de respuesta a desastres.

Tras el anuncio de Trump el año pasado de que Estados Unidos abandonaría el acuerdo climático de París, Milei amenazó con hacer lo mismo. Boicoteó la cumbre climática de la ONU y se refirió al cambio climático antropogénico como una "mentira socialista", lo que enfureció a los argentinos, quienes comprenden que el calor y la sequía récord, síntomas del calentamiento global, están alimentando los incendios en la Patagonia.

“Hay mucha ira acumulándose. La gente aquí está muy incómoda con la política de nuestro país”, dijo Lucas Panak, de 41 años, quien subió a una camioneta con sus amigos el jueves pasado para combatir las llamas que envolvían el pequeño pueblo de Cholila después de que las brigadas municipales de bomberos fueran enviadas a otro lugar.

Gestión de desastres en tiempos de austeridad

Cuando un rayo provocó un pequeño incendio a lo largo de un lago en la periferia norte de Los Alerces a principios de diciembre, los bomberos tuvieron dificultades para responder, limitados por la ubicación remota y la falta de aeronaves para transportar a los equipos y apagar las colinas.

El retraso inicial obligó a la dimisión de la dirección del parque y llevó a los vecinos a acusarles de negligencia en una denuncia penal mientras las llamas se extendían por las antiguas montañas.

Pero algunos expertos sostienen que el problema no fue la inacción después de que estalló el incendio, sino mucho antes.

"Los incendios no son algo que solo se combate una vez que aparecen. Deben abordarse con antelación mediante planificación, infraestructura y previsión”, afirmó Andrés Nápoli, director de FARN. “La prevención prácticamente se ha abandonado”.

Además de los recortes al Servicio Nacional de Gestión de Incendios, el gobierno de Milei le quitó decenas de millones de dólares a la Administración de Parques Nacionales el año pasado, lo que llevó al despido o renuncia de cientos de guardabosques, bomberos y trabajadores administrativos.

A medida que más turistas visitan los parques argentinos cada año, los guardabosques afirman que los recortes y las medidas de desregulación también dificultan la vigilancia del peligro de incendios, la limpieza de senderos y la educación de los visitantes sobre el cuidado del parque. En marzo pasado, el gobierno eliminó el requisito de que las actividades turísticas de riesgo, como las caminatas por glaciares y las escaladas en roca, fueran supervisadas por guías certificados.

“Cuando se reduce el personal, se pierde el control. La seguridad de los visitantes se ve comprometida”, declaró Alejo Fardjoume, representante sindical de los trabajadores del parque nacional. “El impacto de estas decisiones no siempre es inmediato, sino acumulativo”.

Los bomberos se esfuerzan por mantener el ritmo
Un informe de la Administración de Parques Nacionales de 2023 recomienda un despliegue mínimo de 700 bomberos para cubrir los terrenos bajo su jurisdicción. La agencia cuenta actualmente con 391 empleados, tras haber perdido el 10 % de su personal debido a despidos y renuncias en los dos últimos años bajo la dirección de Milei.

Los recortes presupuestarios al Servicio Nacional de Gestión de Incendios han reducido la capacidad de entrenamiento y el equipo disponible, dicen los bomberos, obligando a muchos a depender de ropa de segunda mano y donaciones.

Las autoridades de Los Alerces insistieron este fin de semana en que el programa de choque fiscal no tuvo ninguna incidencia en los esfuerzos de los bomberos para combatir el incendio en curso.

“No se puede saturar un terreno peligroso con gente que use herramientas cortantes”, dijo Ariel Rodríguez, superintendente interino del parque.

Pero los bomberos nacionales, que están al borde del agotamiento, dijeron que sus filas se están reduciendo constantemente, si no por despidos, entonces por renuncias debido a salarios de pobreza que no han logrado seguir el ritmo de la inflación.

El bombero promedio en los parques de la Patagonia gana $600 al mes. En provincias con costos de vida más bajos, el salario mensual se reduce a poco más de $400. Un número creciente de bomberos afirma haberse visto obligado a aceptar trabajos extra como jardineros y peones agrícolas.

“Desde fuera parece que todo sigue funcionando, pero nuestros cuerpos pagan el precio”, dijo Mondino. “Cuando alguien se va, los demás cargamos con más peso, dormimos menos y trabajamos más horas”.

Un baile inoportuno
Durante un mes, mientras los bosques ardían, Milei casi no dijo nada sobre los incendios y siguió con su vida normal. La semana pasada, mientras los gobernadores provinciales le rogaban que declarara el estado de emergencia para liberar fondos federales, bailó en el escenario con su exnovia al ritmo de baladas de rock argentino.

La imagen en pantalla dividida proporcionó a sus críticos una poderosa munición política. "Mientras arde la Patagonia, el presidente se divierte cantando", dijo el diputado centrista Maximiliano Ferraro. Los partidos de oposición de izquierda organizaron protestas en varias provincias.

El jueves, Milei cedió, decretó un estado de emergencia que desbloqueó 70 millones de dólares para los bomberos voluntarios y anunció “una lucha histórica contra el fuego” en las redes sociales.

En el campamento base donde los bomberos se recuperan con los ojos vidriosos, algunos expresaron este fin de semana la esperanza de que llegara más ayuda. Aun así, no podían evitar lamentarse por lo que ya se había perdido.

“Duele porque no es solo un paisaje hermoso, es nuestro hogar”, dijo Mariana Rivas, voluntaria que organiza masajes improvisados ​​y chequeos médicos para bomberos exhaustos. “Hay rabia por lo que se pudo haber evitado, y rabia porque cada año empeora”.





Vast swaths of the Los Alerces National Park, a UNESCO World Heritage site home to 2,600-year-old trees, are now ablaze.

30/01/2026
📢 Convocatoria urgenteEste viernes a las 18:30 hs nos encontramos en Figueroa Alcorta y Pueyrredón para marchar hacia la...
29/01/2026

📢 Convocatoria urgente

Este viernes a las 18:30 hs nos encontramos en Figueroa Alcorta y Pueyrredón para marchar hacia la Oficina de Manejo del Fuego, dependiente del Ministerio de Seguridad
📍 Gelly y Obes 2289, CABA

Nos movilizamos frente al abandono y la desidia, ante la emergencia ígnea y la urgente necesidad de asistencia para las zonas afectadas por los incendios.

🔥Basta de indiferencia.
Defendamos nuestra Patria.

Dirección

Buenos Aires

Página web

Notificaciones

Sé el primero en enterarse y déjanos enviarle un correo electrónico cuando Brigadistas Nacionales en Lucha publique noticias y promociones. Su dirección de correo electrónico no se utilizará para ningún otro fin, y puede darse de baja en cualquier momento.

Compartir