05/05/2026
Hoy es un día triste para quienes creemos profundamente en la FEB.
Siento una enorme frustración al ver que, aun con toda la información sobre la mesa, a muy pocos parece importarles verdaderamente la situación que atraviesa nuestra Federación.
Todas las entidades recibimos información suficiente para conocer cuál es la realidad institucional, política y económica de la FEB. Todas las entidades padecemos, de una u otra manera, la falta de recursos, la falta de respuestas y el deterioro de una gestión que hace tiempo dejó de escuchar.
Todos los congresales que hoy votamos sabemos que existen hechos que, como mínimo, no se corresponden con la ética sindical que debería guiar a una organización de trabajadores. Y sin embargo, muchos decidieron seguir acompañando una gestión que no escucha el disenso, que no da explicaciones, que no brinda respuestas y que parece más preocupada por sostener beneficios, lugares de poder y acuerdos de conveniencia que por defender realmente a los docentes.
Una gestión que ha elegido acercarse al poder político provincial para recibir favores, aun cuando eso implique debilitar la independencia gremial que siempre debería sostener nuestra Federación.
Pero también hay que decirlo con claridad: el cambio siempre dependió de las entidades de base. El cambio dependió de los congresales. Y lamentablemente, hoy muchos no estuvieron a la altura del momento histórico que atravesamos.
Quiero agradecer especialmente a Evangelina, hasta el momento delegada de la Zona 7, que junto a Gastón dieron batalla con una enorme valentía. Mientras otros eligieron la comodidad, ellos eligieron defender la FEB. Mientras otros miraron para otro lado, ellos pusieron el cuerpo, la palabra y la coherencia.
Gracias, Evangelina, por tu integridad, tu coraje y tu compromiso. En tiempos donde muchos callan por conveniencia, tu voz representó la dignidad de quienes todavía creemos que la FEB puede y debe ser recuperada.
A nuestros afiliados quiero decirles que dimos esta pelea con integridad, con compromiso y con la convicción profunda de estar defendiendo algo mucho más grande que una elección. Defendimos una forma de entender el sindicalismo: con transparencia, con independencia, con ética y con respeto por las bases.
Hoy duele. Duele por la FEB. Duele por el sindicato que llevo en el corazón. Duele porque se perdió una oportunidad importante de comenzar a reconstruir el prestigio que nuestra Federación nunca debió perder.
Pero no todo está perdido.
Vamos a seguir trabajando. Vamos a seguir diciendo lo que haya que decir. Vamos a seguir defendiendo una FEB fuerte, digna, democrática, transparente y verdaderamente al servicio de los docentes.
Porque la FEB no es de una gestión.
La FEB es de sus afiliados.
Y tarde o temprano, la verdad y la coherencia vuelven a abrir camino.
Maria Eugenia Calderón
Secretaria General UDEB- FEB Bragado